Página principal 

Consulado

Cultura

Turismo

Referencia

Enlaces

Comercio

 

SINOPSIS DE LA POLÍTICA EXTERIOR TURCA

 

 

INTRODUCCIÓN

 

En 2008 Turquía celebra el 85° Aniversario del Tratado de Paz de Lausana, que es uno de los documentos fundacionales de la moderna República de Turquía que surgió de las ruinas del Imperio Otomano. Guiada por el legado de Mustafa Kemal Atatürk, Turquía ha estado siguiendo una política  de “Paz en Casa y Paz en el Exterior” desde el establecimiento de la República en 1923. Consecuentemente, la República de Turquía  con su sistema político democrático y laico, su sólida economía de  libre mercado integrada en una Unión Aduanera con la Unión Europea y su tradición social que reconcilia la modernidad con la identidad cultural, persigue una política exterior que es generadora de seguridad y estabilidad en  su  región y más allá de ella.

El principal objetivo de la política exterior turca es contribuir a promover y garantizar un entorno de paz, estabilidad, prosperidad y cooperación tanto en el ámbito regional como internacional que favorezca el desarrollo humano tanto a nivel interno como en los países vecinos y más lejanos.

Turquía persigue este objetivo mediante una política exterior proactiva y basada en principios, que utiliza una amplia gama de medios pacíficos. Estos conllevan, inter-alia, su pertenencia a la OTAN y su integración  plena en la  Unión Europea, asumiendo el liderazgo en el proceso de cooperación regional, fomentando relaciones de buena vecindad y  de cooperación económica, facilitando ayuda y asistencia humanitaria a los menos afortunados, participando en operaciones de mantenimiento de la paz, y contribuyendo a la resolución de conflictos así como a la reconciliación subsiguiente  y  los esfuerzos de  reconstrucción.

Como miembro activo del mundo globalizado de hoy en día,  Turquía practica una política exterior multidimensional que reconcilia  Occidente con Oriente y el Norte con el Sur  y tiene una presencia activa en todas las regiones. En razón de su situación geográfica y de los  estrechos vínculos históricos y culturales que existen a lo largo y ancho de una vasta extensión territorial, sirve de puente crucial para el diálogo y la interacción entre civilizaciones en el corazón de Eurasia.

El carácter multidimensional de la política exterior turca encuentra expresión y está más fielmente representada en la pertenencia de Turquía a un amplio número de organizaciones regionales e internacionales de importancia capital, tales como las Naciones Unidas, el Consejo de Europa, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN),  la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la Organización  para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), la Organización Mundial de Comercio (OMC),  la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), la Organización para la Cooperación Económica en el Mar Negro (BSEC), la Organización para la Cooperación Económica (ECO), los 8 Países en Vías de Desarrollo (D-8), junto con el proceso de adhesión a la UE. Turquía participa también en el Proceso de Euromed/Barcelona.

Turquía tiene un interés activo  como observador permanente en las actividades de la Organización de Estados Americanos, la Asociación de Estados del Caribe y  la Unión Africana. En 2007, Turquía concluyó igualmente un Acuerdo Marco con la Liga Árabe  para institucionalizar las relaciones y la cooperación  a través de la creación de un Foro de Cooperación Turco-Árabe. Turquía desea establecer vínculos institucionales similares con  la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN).

Turquía, de conformidad con su importante papel en la cooperación estratégica en una coyuntura vital entre las diferentes culturas, está a la vanguardia de los esfuerzos que buscan cultivar una cultura de entendimiento y cooperación entre las civilizaciones.  Tras los trágicos acontecimientos del 11 de septiembre, Turquía albergó en febrero de 2002 la primera reunión del foro conjunto de la UE y la OCI en un esfuerzo para promover el diálogo crucial entre las culturas.

A la luz de los preocupantes  acontecimientos de los últimos años, continúa siendo  una prioridad de la agenda de la comunidad internacional la necesidad de un diálogo entre  las diferentes culturas. La iniciativa de Alianza de Civilizaciones (AdC) puesta en marcha por el  anterior Secretario General de Naciones Unidas en julio de 2005, y que persigue facilitar la armonía y el diálogo haciendo resaltar los valores comunes de las diferentes culturas y religiones, es una respuesta directa a esta necesidad.

Con su tradición fuertemente enraizada en la cultura de entendimiento mutuo, tolerancia, diálogo y respeto hacia otras culturas y religiones, Turquía ha emprendido el copatrocinio de esta iniciativa juntamente con España.

El informe elaborado por el Grupo de Alto Nivel de 20 intelectuales de renombre internacional procedentes de todas las partes del mundo y que representan a todas las culturas y religiones, contiene un conjunto de recomendaciones prácticas para hacer frente al fenómeno de polarización intercultural, y fue presentado al Secretario General de la ONU a los Primeros Ministros de España y Turquía en una reunión celebrada en Istanbul el 13 de noviembre de 2006.

El 26 de abril de 2007, el Secretario General de la ONU Ban Ki Moon designó al ex Presidente de Portugal, Jorge Sampaio, como Alto Representante para la Alianza de Civilizaciones para sacar adelante esta iniciativa y promover el cumplimiento de las recomendaciones contenidas en dicho informe que exige el pleno apoyo de la comunidad internacional. Los días 15 y 16 de enero de 2008 se celebró en Madrid la primera reunión del Foro de la AdC, y Turquía organizará la segunda reunión en 2009.

Turquía ha asumido asimismo un papel más destacado buscando potenciar la eficacia de la Organización de la Conferencia Islámica, con un Secretario General turco, el Prof. Ekmeleddin Ihsanoglu, al timón desde el 1 de enero de 2005 para un mandato de 4 años. Asimismo, el Presidente de Turquía preside con carácter permanente el Comité para el Comercio y la Cooperación Económica de la OCI que se reúne en Istanbul con carácter anual.

EVOLUCIÓN DE LA POLÍTICA EXTERIOR TURCA

En la era que siguió al Tratado de Lausana, la nueva República centró sus energías en su  estructuración interna. En el ámbito exterior, todos los esfuerzos se dirigieron a resolver los problemas pendientes de las negociaciones de Lausana, incluyendo la deuda otomana y los temas fronterizos. Las relaciones con los países vecinos estuvieron presididas por un espíritu de cooperación y entendimiento mutuos. A mediados de la década de 1930, conforme  la situación internacional deterioraba con rapidez, Turquía se esforzó en crear un cinturón de seguridad en sus fronteras occidentales y orientales. Desempeñó un papel primordial en la conformación de la Entente Balcánica (Turquía, Grecia, Rumania y Yugoslavia) en 1934, y del Pacto Saadabad (Turquía, Irán, Irak y Afganistán) en 1937. La Convención de Montreux, que restituía a Turquía la  soberanía sobre los estratégicos Estrechos turcos y regulaba la navegación a través de ellos, fue firmada en 1936. Durante la Segunda Guerra Mundial, Turquía permaneció un aliado no beligerante de la coalición anti-nazi  hasta los últimos meses del conflicto cuando entró en la guerra.

Fiel a los principios de la República que había sido constituida escasamente 16 años antes de estallar la Segunda Guerra Mundial, Turquía permaneció siendo un aliado no beligerante de la coalición antinazi hasta el mes en que concluyó el conflicto, que  decidió participar  en la guerra solamente con el  fin de ocupar su puesto en el nuevo orden mundial que se perfilaba.

Tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, Turquía se convirtió en miembro fundador de las Naciones Unidas en 1945 e ingresó en el Consejo de Europa en 1949. Como resultado de las crecientes amenazas a la seguridad en Europa, se integró en la Organización del Tratado del Atlántico Norte en 1952. En 1963, Turquía se convierte en Miembro Asociado de la Comunidad Económica Europea, predecesora de la Unión Europea. En el periodo de distensión en Europa, Turquía fue capaz de poner más énfasis en el desarrollo de sus relaciones con los países de Europa Oriental y la Unión Soviética, su vecino del norte.

Los cambios dramáticos  que se produjeron en Europa a finales de 1980 y principios de 1990, es decir el derrumbe de los regímenes totalitarios, la disolución del Pacto de Varsovia, la desintegración de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, la emergencia de nuevos estados independientes, la reunificación de Alemania, y la expansión de la democracia plural y de la economía de libre mercado, pusieron fin a la rivalidad Este-Oeste y al sistema bipolar. Simultáneamente, el mundo fue testigo de la emergencia de nuevas amenazas a la seguridad, tales como el nacionalismo étnico, la xenofobia, el irredentismo, el fundamentalismo y el terrorismo internacional, dando lugar a conflictos e inestabilidad regionales, y ensombreciendo el optimismo inicial generado por las perspectivas de una nueva era de paz.

En el periodo de la posguerra fría, Turquía se encontró a sí misma en el epicentro de una vasta extensión territorial, Eurasia, que se extiende desde Europa hasta Asia Central. Esta área está destinada a cobrar progresivamente una mayor importancia geopolítica en el nuevo milenio. Turquía, con su experiencia en materia de democracia y desarrollo económico, y haciendo uso de los múltiples vínculos que le unen con la gran mayoría de los países de este área, ha sido capaz de participar en los esfuerzos que están realizando para cambiar.

En este sentido,  ha liderado la constitución de la Organización para la Cooperación Económica del Mar Negro (BSEC) que puede contemplarse como el primer intento exitoso de capitalizar el espíritu del periodo de la posguerra fría. Esta iniciativa puesta en marcha en 1992 se consolidó como una Organización Internacional sólida en 1999 compuesta por 12 países (1) de la región del Mar Negro.  Turquía ostentó la Presidencia de la BSEC durante un mandato de seis meses desde mayo a octubre de 2007 y albergó en Istanbul el 25 de junio una Cumbre en conmemoración del 15º Aniversario de la Organización. Turquía ha desempeñado igualmente un papel clave en la formación de  una Fuerza Naval en Misión Especial para el Mar Negro (BLACKSEAFOR)  entre los países ribereños cuya misión es responder a amenazas  “de bajo nivel” a las seguridad, que comenzó a ser operativa en 2003. Por otra parte la Operación Armonía en el Mar Negro que Turquía está llevando a cabo desde marzo de 2004 para disuadir amenazas asimétricas costeras está tomando un carácter multinacional tras haberse sumado a ella la Federación Rusa y Ucrania.

Su asociación a otro órgano regional, la Organización para la Cooperación Económica (ECO), que fuera fundada originalmente en 1964 por Turquía junto con Irán y Pakistán como la RCD, fue reimpulsada en 1985 y ampliada a instancias de Turquía en 1992 con el ingreso de Afganistán, Azerbaiyán y las Repúblicas de Asia Central.

El oleoducto Baku-Tbilisi-Ceyhan (BTC) que transporta el petróleo del Caspio a los mercados occidentales desde que devino plenamente operativo en junio de 2006 y el gaseoducto Baku-Tbilisi-Erzurum (BTE) que le siguió en 2007, junto con infraestructuras de transporte tales como el proyecto del  ferrocarril Baku-Tbilisi-Kars (BTK), puesto en marcha en el marco del acuerdo que se concluyó el 7 de febrero de 2007, y la ceremonia de puesta de la primera piedra  que tuvo lugar en Georgia el 21 de noviembre de 2007, representan un modelo de cooperación regional con implicaciones de largo alcance sobre los países de la región afectados y más allá.

En la era de la posguerra fría, el mantenimiento de la paz a nivel internacional ha cobrado un nuevo significado.  Consecuentemente, el compromiso de Turquía para con el mantenimiento de la paz en el mundo  continúa  vigente a través de su participación activa  y apoyo a misiones de la ONU, la OTAN, y la UE. Entre otras se incluyen operaciones de la OTAN tales como KFOR en Kosovo, Empeño Activo  en el Mediterráneo, la Misión de Formación Militar para Irak, así como misiones de policía de la UE en Macedonia (Proxima), Kinshasa (EUPOL) y Bosnia Herzegovina (EUPM), incluyendo la operación EUFOR-ALTHEA que sustituyó a SFOR  en este último.  Además de su aportación a UNIFIL en Líbano, Turquía tiene más  1000 policías civiles desplegados actualmente en misiones de la ONU  desde Haití a Kosovo, desde Liberia a Sudán, desde Georgia a Timor Oriental, lo que le hace, consecuentemente, que figure  entre los países de la Organización que han aportado mayor número de policías civiles a misiones de policía en diversas partes del mundo.

La ayuda humanitaria, dentro de sus posibilidades, a países de todo el mundo en tiempos de desesperación como resultado de desastres naturales o provocados por la acción del hombre constituye también una parte integrante de sus políticas. Consecuentemente, Turquía ha contribuido a los esfuerzos de ayuda bilateral e internacional, cifrándose el  total  de ayuda del Gobierno turco juntamente con la  ayuda facilitada por la Sociedad de la Media Luna Roja  a diversas causas en  2007 en alrededor de 10.7 millones  de dólares, lo que representa un incremento de más del doble con respecto al año anterior.  Mientras tanto,  Turquía está revelándose rápidamente  como un importante donante,  con una Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) a nivel mundial de unos 714 millones de dólares EEUU en el año 2006. Esta cifra se duplica con creces  cuando se une a la ayuda facilitada  por el sector privado turco, alcanzando un total 1.7 mil millones de dólares, lo que supone un 0,18% (1,8%o) del PIB. La Agencia Turca de Cooperación y Desarrollo (TIKA),  que opera en 25 países a través de sus oficinas, tuvo una participación activa en diversos proyectos de desarrollo en más de 100 países en 2007.

LA UNIÓN EUROPEA: HACIA LA ADHESION

Las relaciones de Turquía con la Unión Europea tuvieron un punto de inflexión en 2004 hacia la adhesión. El informe sobre Turquía emitido por la Comisión Europea el 6 de octubre de 2004 facilitaba una información completa sobre las reformas políticas de gran calado que se habían llevado a cabo desde el Consejo Europeo de Helsinki de 1999, cuando Turquía fue reconocida oficialmente como país candidato a ingresar en la Unión sobre la base de los mismos criterios aplicados al resto de candidatos.

La Comisión concluyó igualmente que Turquía había satisfecho suficientemente los criterios políticos de Copenhague y, consecuentemente, recomendó explícitamente la apertura de negociaciones para la  adhesión.

Así, la vigorosa agenda de reformas que Turquía ha perseguido y el colosal esfuerzo legislativo realizado, que incluyen  entre otras  medidas la enmienda global de la Constitución en octubre de 2001 y mayo de 2004, los nuevos Códigos Civil y Penal y ocho paquetes de reformas, fueron  reconocidos por la recomendación de la Comisión. Numerosos observadores independientes reconocieron que las reformas políticas de gran calado que se habían realizado hasta la fecha habían potenciado la democracia y enriquecido las libertades civiles, al mismo tiempo que se habían desechando en el camino  numerosos tabúes tales como  la pena de muerte, entre otros. Esto constituía nada menos que una “revolución silenciosa”. Las medidas legislativas previstas en el noveno paquete de reformas han entrado igualmente en vigor en su mayoría.

El 17 de diciembre de 2004 el Consejo Europeo de Bruselas, en consonancia  con la recomendación de la Comisión, pronunció  la decisión de que la Unión Europea abriera  negociaciones para la adhesión con Turquía el 3 de octubre de 2005.

Durante el Consejo Europeo de Bruselas, el Gobierno turco confirmó que estaba preparado para firmar el Protocolo sobre la adaptación del Acuerdo de Ankara por el que se extendía a todos los miembros de la Unión  con anterioridad al inicio de las negociaciones para la  adhesión. Sin embargo, Turquía hizo asimismo constar que esto no implicaría bajo ningún concepto un reconocimiento legal y formal de la Administración grecochipriota por parte de Turquía,  hecho que fue confirmado públicamente por la Presidencia holandesa, entre otros.

Dicho Protocolo fue concluido  el 29 de julio de 2005, con cuya ocasión Turquía emitió igualmente una declaración al efecto de que la firma del Protocolo no constituiría de ninguna forma  un reconocimiento de la “República de Chipre” a la que se hace referencia en el Protocolo. Consecuentemente, Turquía manifestó que, a la espera de una solución global, su posición sobre Chipre permanecería inalterable y expresó su disposición a establecer relaciones de partenariado con el nuevo Estado que surgiera tras el logro de  una solución global en Chipre. Turquía reafirmó igualmente su compromiso en la búsqueda de una solución política al tema de Chipre dentro de los parámetros establecidos por la misión de buenos oficios del Secretario General de la ONU.

El Presidente de la Comisión, Sr. Barroso, se refirió al resultado del Consejo Europeo de diciembre de 2004 como la decisión histórica de la UE de abrir sus puertas a Turquía. Ciertamente,  esta decisión y el inicio de las negociaciones para la  adhesión con Turquía en la fecha prevista del 3 de octubre de 2005, marcan el principio del último tramo del camino andado durante casi medio siglo para  convertirse en miembro de pleno derecho.

Turquía tiene el más largo historial de relaciones con la Unión Europea de todos los países candidatos y nuevos miembros considerados conjuntamente.  El punto de arranque de la asociación de Turquía con la UE es el Acuerdo de Ankara firmado en 1963. En este Acuerdo que vinculaba el destino de Turquía al de Europa se hallaba inherentemente  un reconocimiento claro de la perspectiva de miembro de pleno derecho. Este Acuerdo constituye el marco político, legal y moral  intacto del compromiso de Europa para con Turquía.

La solicitud de Turquía para su adhesión como miembro de pleno derecho en 1987 y la conclusión del Acuerdo Aduanero a finales de 1995 han supuesto hitos importantes en el rumbo fijado hacia la plena integración en la Unión. La Unión Aduanera es un vínculo que ningún otro país candidato ha tenido con la Unión antes de la integración en sí misma. Con un volumen de comercio de 107 mil millones de euros, Turquía es el quinto socio comercial más importante de la UE.

Así pues, Turquía a lo largo de toda esta trayectoria ha tenido una relación singular con  la Unión que ahora busca consolidar con su integración como miembro de pleno derecho al final de las negociaciones para la adhesión. Ciertamente, la integración como miembro de pleno derecho es el objetivo común explícito de las negociaciones para la adhesión.

Turquía ha nombrado al Ministro de Estado Sr. Ali Babacan  como su Principal Negociador en las negociaciones para la adhesión  que se iniciaron formalmente en la Conferencia Intergubernamental del 3 de octubre de 2005 en Luxemburgo, donde se cambió la marcha de país  “candidato” a país para la “adhesión”.  Nombrado Ministro de Asuntos Exteriores el 29 de agosto de 2007, el Ministro Babacan continúa ostentando su cartera de Principal Negociador. Gran parte de 2006 se dedicó a escrutar  el acervo comunitario en una serie de reuniones que la Comisión celebró en Bruselas abarcando cada uno de los 33 capítulos a negociar.

En la Conferencia Intergubernamental que tuvo lugar el 12 de junio de 2006 en Turquía se abrió y provisionalmente se cerró el primer capítulo  de sus negociaciones para la adhesión sobre Ciencia e Investigación. Turquía abrió subsiguientemente en 2006 y en 2007 negociaciones para la adhesión sobre capítulos como Empresa y Política Industrial, Estadísticas, Control Financiero, Protección del Consumidor  y de la Salud y Redes Trans-Europeas. Turquía espera asimismo  abrir negociaciones para la adhesión sobre otros capítulos en un futuro próximo.

Mientras que el proceso para la adhesión de Turquía continúa su curso a nivel técnico, ha habido diversas ocasiones donde se han puesto sobre la palestra temas políticos sin relevancia directa alguna con la Unión. La decisión de la UE en diciembre de 2006 de introducir un punto de referencia de motivación política en su totalidad para la apertura de 8 capítulos de negociación específicos (2) y el cierre de todos ellos es un ejemplo de los antes dicho. Asimismo, Turquía no puede aceptar ninguna diferenciación en materia de  negociación de capítulos entre los que llevan a la adhesión y los que no llevan.

El 17 de abril de 2007 Turquía anunció su “Programa para Alinearse con el Acervo Comunitario 2007-2013”. Dicho Programa, redactado en colaboración con la sociedad civil, es una hoja de ruta  amplia  de las medidas legislativas que han de adoptarse para preparar el camino de la adhesión de Turquía. Este proceso es ante todo un proyecto monumental de transformación contemporánea por el que el principal objetivo de las principales reformas realizadas hasta la fecha y las que han de venir sobre la base de esta hoja de ruta es subir los estándares del pueblo turco al nivel de los de la Unión.  

La conclusión con éxito de las negociaciones de adhesión con Turquía demostrará la determinación de la UE para unificar Europa sin crear líneas divisorias. El éxito del proyecto europeo consolidará la democracia y la unificación del continente abarcando a todos los europeos en torno a valores compartidos. Por tanto, la adhesión de Turquía a la UE es una misión histórica que reafirmará los valores comunes que constituyen el fundamento mismo de la UE y anunciará una nueva era en los asuntos mundiales. 

Turquía es parte intrínseca del sistema europeo de valores democráticos y puede realizar una aportación significativa al diálogo y la armonía  de  las civilizaciones en el marco de la UE y fuera de él. El proyecto pionero de integración europea estará incompleto sin la pertenencia de Turquía a la UE. También en términos estratégicos,  la voz de Europa tendría más fuerza  en asuntos de ámbito regional e internacional con la inclusión de Turquía que ha tejido una intricada madeja de relaciones pacíficas en una multitud de áreas geográficas y puede, como democracia plural y laica, ser fuente de inspiración para otras naciones en su área de influencia  deseosas de realizar reformas.

La Ponencia de Estrategia para la Adhesión, emitida por la Comisión de la UE el 6 de noviembre de 2007 junto con el 10º Informe  Regular  sobre Turquía, reitera meridianamente que el objetivo de las negociaciones es la adhesión y reconoce las obligaciones contractuales de la UE para con el proceso de adhesión de Turquía y su importancia estratégica para la Unión. El documento de la UE subraya asimismo la obligación de la Unión de cumplir sus compromisos y de mantener la dinámica del proceso de negociaciones mediante la apertura de capítulos cuyos requisitos técnicos hayan sido satisfechos.

ESTADOS UNIDOS

Las relaciones entre Turquía y los Estados Unidos están basadas en fuertes lazos de amistad y de alianza. Durante los años de la guerra fría, el aspecto de seguridad de la relación ganó en importancia, especialmente tras la aplicación de la  Doctrina Truman y el ingreso de Turquía en la OTAN. En el entorno que devino en la posguerra fría, las relaciones estratégicas entre Turquía y los EE UU, que habían resistido los embates del tiempo y habían permanecido fuertes, potenciándose tanto cuantitativa como cualitativamente con el paso de los años, continúan avanzando en beneficio de  los intereses comunes tras la armonización de planteamientos y valores compartidos.

La relación turco-americana es también vital para el mantenimiento de la paz, la estabilidad y la prosperidad así como la preservación de la libertad y la democracia en una amplia zona geográfica que nos preocupa a ambos.  Consecuentemente, Turquía y los EE.UU. continúan llevando a cabo consultas, coordinando y cooperando estrechamente el uno con el otro, como es apropiado,  en la prevención de conflictos y la administración de crisis, conteniendo  conflictos regionales, frenando la proliferación de armas de destrucción masiva y luchando contra el terrorismo internacional y los extremismos de todo tipo, el tráfico ilegal de estupefacientes y otras manifestaciones del crimen organizado transnacional.

La importancia de consultas estrechas sobre todos los temas de interés común fue reiterada en el Documento sobre la Visión Compartida y Diálogo Estructurado adoptado conjuntamente el 5 de julio de 2006. Dicho documento es la  expresión del compromiso mutuo de los dos aliados de profundizar la cooperación bilateral sobre un amplio abanico de temas de interés común a través de un mecanismo de diálogo estructurado.

De conformidad con la visión plasmada en este documento y  con la decisión adoptada en la tercera reunión de la Comisión de Asociación Económica del 1 de junio de 2007, Turquía y los EEUU adoptaron asimismo un Plan de Acción que diseña una hoja de ruta  para las relaciones económicas y comerciales futuras entre los dos países. Turquía cree  que existe un potencial inmenso todavía por explotar en las relaciones con los Estados Unidos especialmente en el ámbito de la economía, el comercio, la inversión, la energía,  la ciencia y la tecnología y programas de investigación y desarrollo. La diversificación y profundización de los vínculos desde los niveles más básicos, contribuirían a hacer realidad la promesa de partenariado entre dos viejos aliados.

La visita oficial del Primer Ministro Erdogan a Washington a principios del año 2004 y la visita oficial que el Presidente George W. Bush hizo a Turquía en junio de 2004 junto con la Cumbre de la OTAN en Istanbul han  sido una valiosa oportunidad para fortalecer los lazos bilaterales y dar un rumbo al curso futuro de la cooperación entre los dos países.  La visita a Turquía de la Secretaria de Estado Condoleezza Rice en febrero de 2005 poco después de su nombramiento y la del Primer Ministro Recep Tayyip Erdogan junto con el Ministro de Asuntos Exteriores Abdullah Gül a Estados Unidos en junio de 2005 dieron un nuevo impulso a los vínculos bilaterales y permitieron a ambas partes reiterar la importancia que prestan a las relaciones estratégicas entre los dos países.

Estos contactos a alto nivel continuaron en 2006 y 2007, con las visitas de la Sra. Rice a Turquía en abril de 2006 y noviembre de 2007 y las del anterior Ministro turco de Asuntos Exteriores a Washington en julio de 2006 y febrero de 2007. El Primer Ministro Erdogan realizó igualmente sendas visititas oficiales a los EEUU en septiembre de 2006 y noviembre de 2007.

Turquía desea potenciar aún más su asociación y cooperación fructífera con los EEUU para servir mejor  los intereses de ambos países sobre todas las cuestiones de interés común,  objetivo que centró el mensaje de la primera visita oficial del año que el Presidente Abdullah Gül hizo a los Estados Unidos en enero de 2008. Esta visita reafirmó al más alto nivel el valor de las relaciones estratégicas y la estrecha colaboración entre los dos países que han sido reforzadas aún más a través de una serie de visitas de alto nivel intercambiadas en el pasado reciente.

 

CHIPRE

Chipre saltó a un primer plano de la agenda de la comunidad internacional con la iniciativa diplomática adoptada por Turquía en enero de 2004  para retomar las negociaciones entre las partes en la Isla a fin de lograr un acuerdo global sobre este tema.

La voluntad política que Turquía ha mostrado en la búsqueda de una solución allanó el camino para una nueva iniciativa del Secretario General de la ONU, Kofi Annan.

El objetivo de las  consecuentes rondas de intensas negociaciones que se celebraron  entre ambas partes bajo los auspicios de la ONU primero en la Isla del 19 de febrero al 22 de marzo de 2004 y posteriormente en Burgenstock, Suiza, entre el 24 y el 31 de marzo de 2004, y que contaron también con la participación de las dos madres patrias, Turquía y Grecia, fue finalizar el Plan Annan para someterlo a sendos referendos celebrados por separado y simultáneamente en ambas partes de la Isla con anterioridad al primero de mayo, a fin de que, dependiendo del resultado de los referendos, pudiera aprovecharse la oportunidad para  que accediera a la Unión una Chipre unida.

La versión final revisada del Plan Annan para un acuerdo global que se presentó a las Partes el 31 de marzo por parte del Secretario General fue sometida a sendos referendos celebrados simultáneamente pero por separados en el Norte y el Sur de Chipre el 24 de abril de 2004. Aunque sin recoger plenamente todas sus preocupaciones y expectativas, los turcochipriotas, en aras de cumplir su compromiso y lograr una solución,  votaron  abrumadoramente a favor del Plan Annan con un 65% de los votos emitidos por una solución que dispusiera también la adhesión  a la UE de una Isla unida. Sin embargo, paradójicamente, los grecochipriotas, que apostaron por rechazar  el Plan con un 76% de “nos”, accedieron a la UE el 1 de mayo. Esta adhesión desestabilizó el equilibrio en la Isla y consecuentemente se perdió  una importante oportunidad para poner fin a la división de Chipre.

Turquía ha abogado de manera consistente por un acuerdo libremente negociado, global y viable para Chipre. Ha prestado todo su apoyo a la misión de buenos oficios del Secretario General de la ONU  y ha colaborado estrechamente con él en la totalidad del proceso que condujo a los referendos, demostrando así su voluntad política de poner punto final a la división de la Isla. Tal solución, si hubiese sido aceptada, hubiera permitido la unificación de la Isla bajo la bandera de una República de Chipre Unida con un gobierno federal y dos estados constituyentes iguales, a saber: los turcochipriotas y los grecochipriotas.

El resultado de los referendos ha dado paso a una nueva situación. La comunidad internacional ha manifestado que los turcochipriotas que confirmaron con coraje su apoyo a una solución no deberían ser penalizados indebidamente por la forma en que  el voto se desarrolló en el otro lado de la Isla, donde los grecochipriotas  “no rechazaron meramente el plan, sino la solución en sí misma”, como consta en el informe del Secretario General de la ONU sobre su misión de buenos oficios en Chipre, emitido el 28 de mayo de 2004. (3)

Al apoyar el plan global del Secretario General de la ONU, Turquía y los turcochipriotas han cumplido sus responsabilidades en la búsqueda de una solución global al problema, en el marco de la misión de buenos oficios del Secretario General. Es ahora la responsabilidad de la comunidad internacional poner fin al aislamiento político, económico, social y cultural que la  República Turca del Norte de Chipre ha venido sufriendo y dar los pasos decisivos para levantar el injusto embargo económico que se le ha impuesto durante décadas.

El Secretario General de  Naciones Unidas, Sr. Kofi Annan, en su informe arriba mencionado, manifiesta que “tras la votación, la situación de los turcochipriotas exige la atención de la comunidad internacional en su conjunto, incluyendo al Consejo de Seguridad” y que “el voto turcochipriota había invalidado cualquier lógica para presionarles y aislarles”. El Secretario General hace asimismo un llamamiento  a los miembros del Consejo de Seguridad  para que den ejemplo a todos los Estados y  cooperen tanto a nivel bilateral como en organismos internacionales a fin de eliminar las  restricciones y barreras innecesarias que impliquen el  aislamiento de los turcochipriotas y obstaculicen su desarrollo. El Consejo de Seguridad no ha actuado  sobre este informe hasta la fecha.

Tras los referendos, la UE y varios organismos internacionales tales como la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) junto con un grupo de países en el plano bilateral, han hecho algunos esfuerzos para eliminar el embargo y las restricciones injustos impuestos a los turcochipriotas. Sin embargo, no ha sido posible romper el aislamiento de los turcochipriotas ni curar las heridas de sus amargas experiencias pasadas. La razón fundamental que se esconde tras  esta situación es, sin duda, la posición negativa del lado grecochipriota que ha venido obstaculizando todos los pasos positivos para mejorar la situación de los turcochipriotas  en base a su condición de país miembro de la UE.

En este contexto, mientras que la UE se comprometió a poner fin al aislamiento de los turcochipriotas mediante su decisión del 26 de abril de 2004, los Reglamentos para la ayuda financiera y el comercio directo elaborados por la Comisión no han producido resultado tangible alguno, ya que el primero no se ha aplicado aún de forma práctica y el segundo no ha sido todavía  adoptado por la Unión.

El 30 de mayo de 2005, Turquía reveló una nueva propuesta  para la eliminación simultánea  de todas las restricciones por parte de todos los implicados lo que supone una nueva iniciativa para allanar el camino que lleve a una solución justa, duradera y global en Chipre. Los detalles de esta iniciativa fueron puestos en conocimiento de la comunidad internacional a través de una carta dirigida al Secretario General de la ONU y puesta en circulación ante la comunidad internacional como documento oficial de la ONU (4).  El principal motor de esta propuesta es la eliminación de las restricciones internas de la Isla al libre movimiento de personas, mercancías y servicios, así como la entrada y salida de un lado a otro en Chipre. Si esta oferta hubiese tenido  aceptación, habría servido tanto  para integrar a los turcochipriotas en el mundo como para permitir  que las embarcaciones y aviones grecochipriotas  entraran en puertos y aeropuertos turcos.

Sin dejarse intimidar por la persistente intransigencia grecochipriota, Turquía y los turcochipriotas emprendieron una iniciativa más sobre Chipre en enero de 2006 y propusieron un “plan de acción” con el objetivo de iniciar un proceso de transición, bajo la dirección del Secretario General de la ONU, que facilitase el desarrollo económico a través de acuerdos prácticos, hasta que se lograse un acuerdo global a la cuestión de Chipre. Estos acuerdos prácticos preveían, en base a un calendario previamente establecido, la eliminación de todos los obstáculos al libre movimiento de mercancías, personas y servicios, incluyendo las restricciones sobre los medios de transporte,  y facilitaba a ambas partes de Chipre una perspectiva para una armonización gradual en la aplicación práctica de la Unión Aduanera de la UE.

A esta iniciativa le siguió asimismo una propuesto del Presidente de la República Turca del Norte de Chipre Mehmet Ali Talat para acometer bilateralmente a nivel técnico los diversos temas que afectan a la vida diaria de los turcochipriotas y de los  grecochipriotas. Esto a su vez llevó al acuerdo promovido por la ONU de 8 de julio de 2006 para iniciar un proceso entre las dos partes de la isla que acometiera  de una forma concurrente  temas que afectan a la vida cotidiana a través de  Comisiones Técnicas, así como asuntos esenciales  para  un acuerdo global a través de Grupos de Trabajo. Este proceso sin embargo está en dique seco a causa de los subterfugios obstructivos y tácticos del lado grecochipriota.

El 5 de septiembre de 2007 el Presidente Talat sugirió iniciar negociaciones globales tras un periodo preparatorio de dos meses y alcanzar una solución global hacia finales de 2008 al líder grecochipriota Papadopoulos, quien una vez más rechazó esta oferta.

El Presidente Talat y el Secretario General de la ONU Ban Ki-moon  se reunieron en Nueva York el 16 de octubre de 2007. Refiriéndose a la actitud intransigente del líder grecochipriota, el Presidente Talat explicó al Secretario General el planteamiento del lado turcochipriota  para una solución global. Asimismo le presentó un paquete de propuestas sobre Medidas para Promover la Confianza Mutua entre las dos partes, que complementaban  las propuestas que presentó al Secretario General a través de su carta de fecha 6 de julio  de 2006. Sus nuevas propuestas incluyen la apertura de nuevos pasos fronterizos  y el establecimiento de un mecanismo de cooperación a través de UNFICYP sobre temas, principalmente de naturaleza humanitaria, que preocupan a ambas partes.

Turquía se opone a los intentos actuales de evitar la ONU y llevar el tema a otros foros. Aunque los esfuerzos del Secretario General para reavivar las conversaciones no han dado ningún resultado tangible debido a la intransigencia continuada de la Administración grecochipriota, Turquía,  junto con la República Turca del Norte de Chipre,   continúan apoyando los esfuerzos realizados  bajo los auspicios de la ONU en busca de una  solución duradera y global al problema de Chipre, basado en los parámetros de la ONU establecidos hace tiempo  tales como bizonalidad, igualdad política, igualdad de estatus y un nuevo partenariado. Turquía perseverará activamente en sus esfuerzos dirigidos a tal fin  y confía que el nuevo Secretario General de la ONU  Sr. Ban Ki Moon conceda a este tema  la prioridad que se merece en el periodo que se avecina.

GRECIA

En cuanto a nuestras relaciones con la vecina Grecia, Turquía actúa en base a su convicción de que la situación natural con Grecia  debería consistir en una estrecha cooperación  en el convencimiento de que hay infinitamente más cosas que unen a nuestros dos países y nuestros dos pueblos que las que nos separan.  Los recientes contactos  y diálogos entre el pueblo llano de ambos países así como el desarrollo de la cooperación entre los gobiernos respectivos es prueba evidente de este hecho. Si bien se ha producido un enorme progreso a través de este proceso de diálogo desde 1999 en el logro de esta homeostasis de las relaciones entre Turquía y Grecia, queda aún sin embargo mucho camino por recorrer. En este contexto, temas relativos al Egeo y los problemas candentes a que se enfrentan la Minoría Turca en la Tracia Orienta continúan constituyendo fuentes de disputa.

Tras el  comienzo del proceso de acercamiento entre Turquía y Grecia en 1999, se ha creado  un entendimiento más constructivo para definir los términos de las relaciones bilaterales que habían estado lastradas por numerosos problemas durante las pasadas décadas. La firma de 32 acuerdos bilaterales en ámbitos tales como el  comercio, el turismo, el medio ambiente, la cultura, la energía, el transporte y cuestiones  relacionados con la seguridad, que ha  contribuido a diversificar la cooperación en temas de interés común.  Los nuevos canales de comunicación establecidos, a saber: las visitas recíprocas de los Ministros de Asuntos Exteriores, las reuniones del grupo de trabajo bajo la dirección del Comité de Gobierno, consultas políticas, conversaciones sobre medidas para promover la confianza mutua (PCM)  y las 37 rondas de  contactos exploratorios sobre el Egeo mantenidos hasta la fecha,  continuarán manteniéndose regularmente.

Las  frecuentes   visitas mutuas  al más alto nivel han sido posibles gracias a este proceso de acercamiento, que  a su vez las  ha favorecido. El tono prometedor y constructivo que comenzó a definir las relaciones bilaterales culminó con la visita oficial a Grecia  del Primer Ministro Erdogan en mayo de 2004, tras un intervalo de 16 años desde la última visita de un Primer Ministro turco.  Con esta ocasión el Primer Ministro Erdogan realizó también una visita a la Tracia Occidental donde reside una importante minoría turca. Fue ésta la primera visita de alto nivel a la región por parte de un miembro del Gobierno de Turquía desde 1952.

La visita del ex Ministro de Asuntos Exteriores griego Sr.  Molyviatis  en abril de 2005,  hizo posible que ambos lados explorasen nuevas posibilidades de cooperación entre los dos países vecinos. La visita de la Ministra de Asuntos Exteriores Dora Bakoyanni a Istanbul en junio de 2006 para asistir a un encuentro de miembros de la prensa de ambos países, trajo consigo la adopción de 3 PCM adicionales, incrementando así estas medidas a un total de 19  que se están aplicando para promover un clima más favorable que facilite una cooperación amplia en un sin fin de temas de interés común. Las visitas mutuas en este contexto de los Jefes de Estado Conjunto de ambos países en 2006 fue un primer paso significativo hacia la potenciación de la confianza mutua.

La Ministra griega de Exteriores Bakoyanni acompañó también al Primer Ministro Karamanlis  en su visita a Turquía con ocasión de la Cumbre de BSEC  en junio de 2007 y asistió a la reunión del Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de países de la BSEC que tuvo lugar en Ankara en octubre de 2007.

Se adoptaron 5 MPCM más entre los dos países durante la visita a Grecia del Ministro de Asuntos Exteriores Ali Babacan  a principio de diciembre de 2007, subiendo así a 24 el número total de tales medidas. Los contactos del Ministro Babacan con la Minoría turco en Komotini fue un rasgo importante de esta visita, puesto que supuso asimismo la primera visita de un Ministro turco de Asuntos Exteriores a la Tracia Occidental en casi medio siglo.

Igualmente, la visita a Turquía del Primer Ministro Kostas Karamanlis los días 23 al 25 de enero de 2008, supuso un importante hito en las relaciones bilaterales ya que fue la primera visita oficial  a Turquía en casi 50 años por parte de un dignatario griego de este nivel.

El deseo mutuo de limar asperezas a través del diálogo y de promover una cooperación estrecha en interés de ambos países ha quedado igualmente reflejado en otras dimensiones de nuestras relaciones, tales como el comercio y el turismo. Mientras que el saldo de la balanza comercial entre los dos países fue de 695 millones de dólares en 1999, hoy esta cantidad está  en  torno a 2,6 mil millones de dólares, lo que representa un incremento del 43% con respecto a 2006. Mientras que Turquía se ha convertido en el quinto socio comercial más importante de Grecia, la inversión total de alrededor de 300 empresas griegas que operan en Turquía, con el sector bancario a la cabeza,  se ha disparado a 5.5 mil millones de dólares en los últimos años.  En 1998, 160 mil turistas griegos visitaron Turquía mientras que en 2006 Turquía fue el destino elegido por 400 mil turistas griegos.

La energía se ha revelado también como uno de los sectores de cooperación prometedores entre los dos países. La inauguración del interconector  de gas natural  el 18 de noviembre de 2007 en Ipsala  en la frontera turco-griega con la participación de los Primeros Ministros de Turquía y Grecia es una muestra evidente.  Este esfuerzo es de una importancia estratégica significativa tanto para los dos países como para el Continente de Europa en su conjunto ya que facilitará a este último una ruta  segura de tránsito de la energía alternativa.  La prolongación hasta Italia en el año 2011 del actual gaseoducto, garantizará  el flujo ininterrumpido de gas natural procedente de la Cuenca del Caspio al corazón de Europa. El gaseoducto Baku-Tbilisi-Erzurum (BTE) que engarza con el interconector Turquía-Grecia es de hecho la primera ruta alternativa para abastecer a Europa con el gas natural de la Cuenca del Caspio.

Turquía espera que esta mejora en las relaciones bilaterales continúe en el periodo venidero,   permita solucionar todas las cuestiones, y dé lugar como resultado a un clima de cooperación normal que sea beneficioso para los dos países así como para la paz, la estabilidad y la seguridad en el conjunto de la región.

 LOS BALCANES

Los Balcanes como región han desempeñado un papel importante en la historia europea y mundial. Esta región de situación estratégica delicada es la puerta de Turquía a Europa continental. Existen importantes vínculos históricos y culturales entre los pueblos de Turquía y los países balcánicos, que en realidad reflejan los estrechos lazos de Turquía con la región de la que se considera a sí mismo  parte integrante.

 Los Balcanes han sido un terreno fértil en conflictos que han caracterizado el cambio fundamental en el entorno político y de seguridad en la región durante la era de la posguerra fría. Turquía concede gran importancia al establecimiento de un clima de entendimiento y cohabitación pacífica a través del estrechamiento de los lazos entre los países balcánicos, que traiga consigo el mantenimiento de la paz y la estabilidad en la región.  Así, el enfoque de Turquía con respecto a los conflictos en los Balcanes no se ha limitado meramente al cese de las hostilidades, sino que ha perseguido una política dirigida a crear un clima de entendimiento duradero que favorezca la cooperación a lo largo y ancho de la región. En este sentido, Turquía ha estado a la cabeza de los esfuerzos internacionales  para solucionar  el  tema de Kosovo y apoya una Solución de Status Final justa y sostenible. Como no podría ser de otra manera Turquía sigue de cerca el desarrollo de los acontecimientos en relación con las tendencias que ganan terreno en este contexto. Turquía respetará eventualmente la voluntad del pueblo de Kosovo en este proceso.

El compromiso de Turquía con la paz en los Balcanes está expresado en términos concretos a través de su aportación a KFOR en Kosovo y a la operación de mantenimiento de la paz de mayores proporciones que la UE haya asumido hasta fecha, EUFOR-ALTHEA,  en Bosnia y Herzegovina. En mayo de 2007, Turquía asumió el mando de la KFOR para un mandato de un año. Turquía participa asimismo tanto en la Unidad de Policía Integrada y la Misión de Policía de la UE en Bosnia y Herzegovina como en la misión de policía de la ONU  (UNMIK) en Kosovo.

Turquía ha desempeñado igualmente un papel de vanguardia en la puesta en marcha de importantes iniciativas tales como el Proceso de Cooperación de Europa del Sudeste  (SEECP), la única iniciativa que emana genuinamente de la misma región, y  la Fuerza de Paz Multinacional de Europa del  Sudeste (MPFSEE)/Brigada de Europa del Sudeste  (SEEBRIG). En este contexto, se ha establecido en Istanbul  el cuartel de la SEEBRIG para el periodo 2007-2011. Turquía continúa también desempeñando un papel activo en el proceso Ministerial de Defensa de Europa del Sudeste (SEDM). Turquía continúa participando activamente en iniciativas económicas regionales así  como en la Iniciativa de Cooperación de Europa del Sudeste (SECI) y en el Pacto de Estabilidad para Europa del Sudeste puestas en marcha por la UE y que se encuentran actualmente en proceso de reconversión en el Consejo de Cooperación Regional en el marco del SEECP. Turquía dio la bienvenida a la firma del Acuerdo de País Anfitrión sobre el establecimiento de una Secretaría del Consejo de Cooperación Regional (CCR) en Sarajevo el 14 de septiembre de 2007 durante la Reunión Ministerial Informal del Proceso de Cooperación de Europa del Sudeste. Turquía cree que este acuerdo contribuirá significativamente a la institucionalización de tanto la SEECP como de la RCC.

Turquía ha defendido de manera consistente el dividendo de paz y estabilidad inherente a la integración de la región con las estructuras euro-atlánticas y, consecuentemente, apoya decididamente las aspiraciones de Albania, Croacia y Macedonia en este sentido  y contempla  la  adhesión de Bulgaria y Rumania a la UE como  un acontecimiento positivo. Turquía fue también uno de los primeros países en reconocer y establecer relaciones diplomáticas con Montenegro tras su independencia en 2006 y abrió su Embajada en Podgorica en 2008.

ORIENTE MEDIO

Tierra prometedora y  rica en recursos naturales, el Medio Oriente ha experimentado  desgraciadamente disturbios y conflictos durante décadas.  Turquía se ha visto afectada negativamente por la inestabilidad en la región y tiene un gran  interés en la resolución de sus problemas. Debido a los fuertes lazos históricos y culturales con los países de la región, Turquía tiene la responsabilidad moral  de contribuir activamente a los esfuerzos para transformar la región en una zona de paz, seguridad, prosperidad y cooperación.

A tal efecto, Turquía tiene una visión para el Medio Oriente basada en su experiencia en la democratización, el gobierno de la ley, la liberalización económica, la integración y  la cooperación regional. Turquía pone  un énfasis especial en conceptos claves tales como la participación política y económica, la democratización, el buen gobierno, la responsabilidad y la igualdad de género, así como la no-proliferación y la transparencia en los asuntos militares. Esta visión ofrece también participar en la valiosa y única experiencia adquirida como resultado de décadas de participación y liderazgo en procesos de cooperación a nivel europeo, así como en los Balcanes y la región del Mar Negro. Turquía  viene abogando con firmeza desde hace tiempo por un cambio positivo en su región y apoya las iniciativas locales de los países de la región en sus aspiraciones de reforma. Turquía anima y a la vez ayuda a los esfuerzos locales que están teniendo lugar en este sentido y que son enormemente prometedores para mejorar las condiciones políticas, sociales y económicas en la región.

En este contexto, Turquía participó como un socio democrático en la Cumbre G-8 que tuvo lugar en Sea Island en junio de 2004 y ha asumido la copresidencia, junto con Italia y Yemen, del Diálogo para la Ayuda a la Democracia (DAD),  uno de los mecanismos creados en el marco de la iniciativa un  Medio Oriente y África del Norte Más Amplios (BMENA). Turquía ha albergado una serie de reuniones temáticas de la DAD sobre la promoción de la mujer en la vida pública con la participación de ONG de la región, de las que  una de las últimas fue la Conferencia Intergubernamental celebrada en Ankara en mayo de 2006. 

Turquía cree que  la paz, la seguridad y la estabilidad duraderas en el Medio Oriente sólo pueden lograrse a través de un acuerdo negociado del  conflicto entre israelíes y palestinos y que  las Resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas 243, 338 y 1397,  la Hoja de Ruta del Cuarteto  y la Iniciativa Árabe para la Paz, constituyen una base sólida para una solución. 

Turquía apoya la visión para la región, en donde dos estados, Israel y Palestina, vivan codo con codo  en paz y dignidad dentro de fronteras seguras y reconocidas internacionalmente.

Turquía contribuye activamente a los esfuerzos de la comunidad internacional para alcanzar la paz en Oriente Medio. Beneficiándose de las excelentes relaciones que ha mantenido tradicionalmente con ambas partes, Turquía está  favorablemente dispuesta   a desempeñar un papel constructivo que complemente los esfuerzos en este sentido.  Las relaciones diplomáticas de Turquía con Israel que datan de 1949 se han desarrollado progresivamente con el paso del tiempo para beneficio de ambos países y de la estabilidad regional en su conjunto. Turquía cree que conforme la paz echa raíces en esta geografía castigada por los acontecimientos, sus vínculos y cooperación con Israel servirán como ejemplo para otros países de la región. La reunión facilitada por Turquía en Istanbul el 1 de septiembre de 2005 entre los Ministros de Asuntos Exteriores de Israel y Pakistán  con objeto de establecer relaciones diplomáticas, puede citarse como un ejemplo. A petición de ambas partes, Turquía participa asimismo en la Presencia Internacional Temporal en Hebrón (TIPH). Turquía continuará siendo receptiva a las necesidades  de las partes para prestar su asistencia en el proceso de paz y permanece a  disposición de las partes para asumir cualquier papel que se le pida y  que sirva para facilitar el avance de este proceso.

Intercambio de visitas al más alto nivel, incluyendo visitas oficiales del  anterior Presidente Ahmet Necdet Sezer en julio de 2006 a la región, y del Presidente de la Autoridad Nacional Palestina Mahmud Abbas en abril de 2006 y el Primer Ministro israelí Ehud Olmer en febrero de 2007 a Turquía,  fueron  ocasiones importantes para que Turquía reiterase su disposición a ayudar.  

Más recientemente,  la larga gira que el Ministro de Exteriores Ali Babacan realizó durante el mes de octubre de 2007, que incluyo Palestina e Israel, es una expresión explícita del gran  interés y sincero deseo de Turquía de desempeñar un papel constructivo en la búsqueda de una resolución a los problemas que abruman  la región.

Poco tiempo después, los Presidentes Peres y Abbas realizaron una visita conjunta sin precedentes a Turquía entre el 11 y el 13 de noviembre de 2007.

La Conferencia de Anápolis que tuvo lugar en noviembre de 2007, que contó asimismo con la participación de Turquía,  supuso un punto de inflexión crítico en beneficio de los esfuerzos dirigidos a retomar el proceso en busca de una paz justa y duradera, que Turquía espera con todo interés produzca los  resultados tangibles esperados a finales de 2008.

Turquía teme, sin embargo, que la actual división política en el seno de Palestina vaya en detrimento de la causa palestina y que pueda  minar potencialmente  la aplicación de cualquier acuerdo futuro que pueda alcanzarse en este proceso.

Turquía cree igualmente que la paz en el Medio Oriente sólo podrá ser viable si ésta es global  y que es imperativo  que se reaviven todos los canales del proceso de paz.

Confiando en el mérito de potenciar la cooperación económica como medida eficaz para promover la confianza mutua, Turquía tomó también la iniciativa este año pasado de poner en marcha una nueva plataforma tripartita,  a la  que se es referida  como el Foro de Ankara, para promover las relaciones económicas y comerciales entre Israel y la Autoridad Palestina con la participación de Turquía. En este contexto, en  enero de 2006, Turquía, la Autoridad Palestina e Israel suscribieron una serie de acuerdos bilaterales sobre el proyecto para revitalizar la Zona Libre Industrial de Erez en Gaza. A la espera de que se den condiciones más favorables, se confía  que con la aplicación de este proyecto se creen oportunidades de empleo para unos seis mil palestinos aproximadamente.

El 13 de noviembre de 2007 se emitió una declaración conjunta durante la 7ª reunión del Foro de Ankara,  que contó con la participación de Turquía, Israel y la Autoridad Nacional Palestina, apoyando el inicio de un proyecto similar en Tarqumiah en  Cisjordania, como un proyecto empresarial que sirva para sentar las bases de la dimensión económica de una paz sostenible.

Turquía ha estado también facilitando asistencia a la Autoridad Palestina  en sectores tales como la salud, la educación, las finanzas públicas, la creación de instituciones, la seguridad, el turismo y la agricultura. En el marco de un plan de acción adoptado en 2003 Turquía  ha facilitado  una importante ayuda humanitaria, incrementó el número de becas asignadas a los estudiantes y cadetes de policía palestinos, organizó diversos programas de formación profesional y donó 25 mil uniformes de policía. La Agencia de Cooperación y Desarrollo turca (TIKA) estableció una oficina regional en Ramallah durante la visita del Primer Ministro Erdogan, para ayudar a canalizar la ayuda financiera y técnica de Turquía a la Autoridad Palestina. Más recientemente, Turquía se comprometió a donar 150 millones de dólares EEUU para financiar diversos proyectos que la Autoridad Palestina desarrollará durante los próximos tres años, en la Conferencia Internacional de Países Donantes para Palestina que tuvo lugar en París el 17 de diciembre de 2007. Esta cifra representa la suma más alta  en ayuda que Turquía ha concedido hasta la fecha a un solo país.

En Líbano, Turquía es el único país de la región que participa en UNIFIL con una fragata, dos corbetas y un contingente adicional de tierra de 261 miembros sobre el terreno. Como tal, es uno de los más importantes  contribuyentes a UNIFIL.  Esta decisión siguió a una gestión diplomática activa para poner fin al derramamiento de sangre en Líbano durante el verano de 2006. La decisión de Turquía de participar en UNIFIL, adoptada por el Parlamento turco en septiembre de 2006 y  prorrogada para un año más en 2007,  demuestra la confianza que se ha depositado en su capacidad para contribuir de manera singular al restablecimiento de la estabilidad en la región. Turquía complementa asimismo sus esfuerzos en pro del mantenimiento de la paz con ayuda humanitaria donde figura entre los 15 primeros países que facilitan tal ayuda al Líbano. Hasta la fecha, ha donado 50 millones de dólares al gobierno libanés. La ayuda directa y la asistencia prestada por ONG turcas superan  con mucho la cifra oficial. Turquía ha puesto en pie numerosas escuelas prefabricadas y tiene intención de construir un hospital en Líbano. Ha desarrollado asimismo una intensa actividad diplomática al más alto nivel para ayudar a superar el impasse político en las elecciones presidenciales, el cual, si no se resuelve con rapidez,  se teme de que pueda  provocar una mayor desestabilización del país.

Las relaciones de Turquía con sus vecinos tales como Siria e Irán continúan desarrollándose positivamente. Está asimismo convencida de que ofrece igualmente un canal útil al apoyar los esfuerzos diplomáticos para implicarles en la cooperación internacional. En este sentido, anima a Siria a que coopere plenamente con la comunidad internacional en Irak, Líbano y el Proceso del Medio Oriente. Lo mismo hace en relación con Irán. Con respecto a la cuestión del programa nuclear de Irán Turquía apoya el derecho de las naciones a desarrollar la energía nuclear para fines pacíficos y respalda una solución diplomática a esta cuestión al mismo tiempo que anima a Irán a cumplir con las expectativas de la comunidad internacional sobre esta cuestión. La visita  a Turquía del Presidente sirio Esad en octubre de 2007 y del Viceprimer Ministro Dardari en enero de 2008, y las visitas a Damasco y Teherán del Ministro turco de Asuntos Exteriores Ali Babacan en octubre de 2007 fueron una oportunidad para reafirmar la tendencia positiva en las relaciones bilaterales así como para transmitirles una vez más mensajes para que cooperen con la comunidad internacional.

IRAK

Los acontecimientos que se están sucediendo en Irak y el deterioro del clima de seguridad  continúan preocupando a la comunidad internacional, al igual que a Turquía como un tema prioritario. Turquía desea ver el rápido restablecimiento de la estabilidad y la seguridad en un Irak democrático  libre de violencia, en paz consigo mismo y con sus vecinos y plenamente reintegrado en la comunidad internacional. La preservación de la unidad y la integridad territorial de Irak ha sido siempre un objetivo prioritario de Turquía. Esto es vital no sólo para Irak sino también para la estabilidad y la paz  en los países vecinos, en la región más amplia del Medio Oriente y en el mundo en su conjunto.  

Turquía ha sido quien más ha sufrido en términos de problemas humanitarios, económicos y de seguridad como resultado de los acontecimientos que se han  sucedido en Irak y en  su entorno en el curso del último cuarto de siglo. Es por tanto vital para sus intereses ver un rápido retorno a la normalidad, la paz y la estabilidad en Irak.  

Así Turquía continúa de forma natural apoyando el proceso político y permanece firmemente comprometida en la ayuda a Irak en su búsqueda por la seguridad, la paz y la estabilidad. La aportación de Turquía a estos fines es visible en numerosos ámbitos. 

Turquía ha desempeñado un papel instrumental, ampliamente reconocido, alentando una participación amplia, particularmente de los suníes,  en el proceso político. Turquía continúa manteniendo contactos con grupos que representan a los principales segmentos de la sociedad iraquí  en un esfuerzo por promover un acercamiento y alienta el diálogo político y la reconciliación nacional. 

Turquía ha organizado una serie de charlas y seminarios para representantes de los partidos políticos iraquíes sobre instituciones democráticas y procesos constitucionales, electorales y legislativos. Cerca de 700 funcionarios, políticos, militares y periodistas iraquíes se beneficiaron de programas de formación impartidos en Turquía. 

Consciente de la importancia vital que tiene el reconstruir la red de seguridad nacional y capacidades de Irak, Turquía ha venido contribuyendo a la Misión de Formación de la OTAN para Irak. La contribución de Turquía como principal arteria de suministro a Irak es crucial para los esfuerzos de reconstrucción en este país. Más de un millón de camiones transportan bienes de primera necesidad a Irak a través de Turquía cada año. En este proceso, el número significativo de ciudadanos turcos que han sido secuestrados, tomados como rehenes o que han perdido la vida víctimas del terror en Irak ha sido naturalmente una fuente de gran preocupación y dolor para Turquía.  

El Gobierno turco nombró un Enviado Especial para coordinar los esfuerzos nacionales e internacionales de Turquía con respecto a Irak. 

Turquía ha designado igualmente un Coordinador Especial para la Reconstrucción y Ayuda Humanitaria a fin de movilizar y canalizar la ayuda de Turquía a Irak. Turquía se ha comprometido a donar 50 millones de dólares, de los que un 20% han sido ya asignados a los esfuerzos de reconstrucción, y ha donado más de 5,4 millones de dólares en ayuda humanitaria. A pesar de las condiciones adversas que prevalecen en el país, cientos de constructores turcos que operan en Irak han asumido llevar a cabo proyectos de construcción por valor de 3,5 mil millones de dólares. La reconstrucción del Hospital Razi en Bagdad es uno de estos proyectos. 

Turquía continúa proclamando su preocupación, compartida asimismo por otros, en relación con el desarrollo de los acontecimientos en Kirkuk que es un microcosmos de Irak en todos los aspectos. Es una ciudad que pertenece al pueblo iraquí en su conjunto y no se puede permitir a  ningún grupo o comunidad adjudicarse el monopolio del gobierno administrativo y político de esta provincia. Por tanto el actual debate sobre Kirkuk será una prueba de fuego para Irak. Turquía sigue de cerca el debate que se está llevando a cabo sobre el futuro estatuto de Kirkuk y las acciones unilaterales que han modificado ya el equilibrio demográfico en la provincia. En una carta dirigida al Secretario General de la ONU (5),  Turquía  subrayó la naturaleza delicada de Kirkuk y puso de manifiesto la necesidad de mantener el carácter multiétnico y multicultural de la ciudad mediante la preservación de su estatuto especial. 

El destino de Kirkuk es un  tema sumamente sensible. Los intentos de aceptar como un hecho consumado el estatuto de la ciudad multiétnica de Kirkuk que ha sido hogar de todos los grupos étnicos de Irak a través de la historia supondría un serio revés para Irak en su conjunto.  

Turquía acogió con simpatía el aplazamiento del referendo sobre el estatuto de Kirkuk, cuya celebración se había programado prematuramente para finales de 2007. Se está evidenciando un creciente reconocimiento en el seno de la comunidad internacional de que tal referéndum exigiría el logro de un consenso entre todos los grupos que componen la población de la ciudad, posición que Turquía apoya enérgicamente.  

Turquía continúa asimismo promoviendo consultas entre Irak y sus vecinos. La iniciativa del  “Foro de Vecinos” puesta en marcha por Turquía en enero de 2003 con anterioridad a la intervención en Irak bajo la dirección de los EEUU ha convocado nueve reuniones formales y tres oficiosas a nivel de Ministros de Exteriores. Este mecanismo ha demostrado sus méritos como una plataforma útil para el intercambio de puntos de vista y para la armonización de las posiciones regionales al objeto de contribuir a la paz y la estabilidad duraderas en Irak. Invitados por Turquía, la UE,  la OCI y la LA estuvieron presentes por primera vez en la  8ª Reunión Oficial de Ministros de Exteriores de Países Vecinos de Irak celebrada en Istanbul el 30 de abril de 2005.  

A propuestas de Turquía se procedió a la ampliación del foro para incluir a los Miembros Permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU  y a los G8. La reunión preparatoria subministerial que tuvo lugar en Bagdad el 10 de marzo de 2007 en este contexto, y que acogió también a Irán y Siria junto con EEUU, fue la primera  que se celebró en Irak propiamente dicho. La Reunión Ministerial tuvo lugar el 4 de mayo de 2007 en Sharm el Sheik. Los participantes en la Conferencia reiteraron su apoyo a Irak a fin de fortalecer su unidad nacional, reestablecer la estabilidad y alcanzar la reconciliación nacional. La Conferencia decidió acelerar la creación de tres grupos de trabajo para acometer la cooperación en materia de seguridad y de control fronterizo; facilitar ayuda a los iraquíes desplazados; y cubrir las necesidades en materia de energía y electricidad de Irak. Turquía es miembro de los tres grupos y fue país anfitrión del Grupo de Trabajo sobre Energía los días 28 y 29 de junio de 2007. 

La segunda Reunión de Ministros de Asuntos Exteriores de Países Vecinos de Irak en su formato ampliado, co-presidida por el Primer Ministro Recep Tayyip Erdogan de Turquía y el Primer Ministro Nuri El-Maliki de Irak, se celebró en Istanbul  los días 2  y 3 de noviembre de 2007 y contó asimismo con la asistencia del Secretario General de la ONU Ban Ki-moon. 

La reunión, en la que la OCI, la LA y la UE estuvieron también representadas,  tuvo como objetivo la búsqueda de la manera concreta de contribuir a los esfuerzos del Gobierno y del pueblo iraquí para restablecer la paz, la estabilidad y la prosperidad del país y sirvió para que los países participantes reiteraran su compromiso para con la integridad territorial, la unidad, la soberanía y la independencia de Irak, como quedó reflejado en el Comunicado Final, que ha circulado posteriormente como un Documento oficial de la ONU (6). 

Si bien se reiteró en la reunión el valor y la importancia del proceso de países vecinos actualmente en marcha y en continua expansión, se confirmó la continuación del proceso del núcleo de países vecinos así como  de los grupos de trabajo que se iniciaron tras la Reunión de Ministros de Asuntos Exteriores del Grupo Ampliado de Países Vecinos de Sharm El Sheik. La reunión secundó asimismo la creación de un “mecanismo de apoyo” ad hoc en Bagdad y dio la bienvenida a la oferta de Naciones Unidas para dotarlo con recursos.

La próxima Reunión Ministerial ampliada tendrá lugar en Kuwait en 2008.

La reunión fue también una oportunidad para que los Ministros de Asuntos Exteriores de Turquía, EEUU e Irak mantuviesen una reunión trilateral cuyo tema central fue la lucha contra el terrorismo.

Otra vía del Foro de Países Vecinos de Irak  son las reuniones de Ministros de Interior  para la cooperación sobre temas relacionados con la seguridad. Los Ministros de Interior de Irak y de sus vecinos firmaron un protocolo sobre Cooperación en materia de Seguridad en Yeddah el 18 de septiembre de 2006. La reunión más reciente de Ministros de Interior de Países Vecinos tuvo lugar en Kuwait el 23 de octubre de 2007.

Una cuestión que continúa siendo el principal origen de desencuentros es el asilo facilitado a elementos terroristas y afiliados del PKK/KONGRA-GEL en el norte de Irak que representan una seria amenaza para la seguridad de Turquía y que requiere la rápida adopción de medidas efectivas por parte del Gobierno de Irak para su erradicación.

La organización terrorista PKK, reconocida como tal por los EEUU, la OTAN y la UE, se ha cobrado más de 30.000 vidas inocentes en Turquía.

Turquía ha dejado claro a todas las partes afectadas que la amenaza terrorista contra Turquía que tiene su origen en territorio iraquí es un tema que exige una atención inmediata y la urgente adopción de medidas efectivas basadas sobre el principio de “tolerancia cero” contra el terrorismo. Consecuentemente, Turquía ha manifestado repetidamente su expectativa  de que Irak debe emprender  acciones urgentes  para que se ilegalice y se ponga fin a la presencia de esta organización terrorista que opera desde su territorio contra su vecino.

Habiendo mostrado una gran prudencia al responder de una forma constructiva a todas las iniciativas diplomáticas para poner fin a esta presencia al otro lado de su frontera, Turquía ha reafirmado igualmente al más alto nivel su determinación de eliminar esta amenaza que ya no puede tolerar por más tiempo.

El 17 de octubre de 2007, la Gran Asamblea Nacional de Turquía autorizó unánimemente al Gobierno turco para tomar las medidas oportunas, incluyendo, si fuera necesario, operaciones a través de la frontera contra el PKK como una cuestión de defensa nacional, en la  justificada lucha contra el terrorismo.

Las operaciones llevadas a cabo subsiguientemente contra objetivos del PKK  en el norte de Irak se han realizado con este telón de fondo y en base a este marco. La organización terrorista PKK es el único objetivo de estas operaciones, y de ninguna manera lo es el propio Irak o la población iraquí. 

Entre otros temas de nuestras relaciones bilaterales, esta cuestión se ha suscitado  con carácter prioritario en numerosas reuniones con nuestros homólogos iraquíes, incluyendo  visitas de alto nivel a Turquía tales como las del Vicepresidente Tariq  Al-Hashimi en agosto y octubre de 2007, las del Primer Ministro Maliki en noviembre de 2006 y agosto de 2007, y las del Ministro de Exteriores Hoshyar Zebari en julio de 2006 y abril de 2007. 

Las legítimas preocupaciones y expectativas de Turquía en relación con la eliminación de la presencia del PKK en la vecina Irak  fue el mensaje central transmitido por el Ministro de Asuntos Exteriores Ali Babacan  con ocasión de su visita a Bagdad el 23 de octubre de 2007. 

Durante los primeros meses de 2007 Turquía abrió un Consulado General en Mosul como su segunda representación en Irak después de su Embajada en Bagdad que ha estado funcionando plenamente durante los últimos cuatro años. Turquía está asimismo preparando la apertura de un Consulado General en Basra en 2008.

LA FEDERACIÓN RUSA

 Rusia ha sido tradicionalmente un importante vecino para Turquía a través de la historia. El derrumbe de la Unión Soviética y el surgimiento de la Federación Rusa dieron lugar a una nueva fase  en las relaciones turco-rusas, que se remontan a más de 500 años. Rusia fue la primera gran potencia que reconoció el Gobierno de Ankara durante la Guerra de Independencia.

Ambos países comparten el objetivo de trabajar  para potenciar  la paz, la estabilidad y la prosperidad económica en la región. Los cambios que se han producido en la escena internacional  y las nuevas amenazas y desafíos que ponen en peligro la paz y la estabilidad en diversas partes del mundo han demostrado que el fortalecimiento de la cooperación entre Turquía y Rusia es un aspecto importante de la seguridad, la estabilidad y el bienestar de ambos tanto a nivel global como regional. Actualmente, la confianza mutua, la amistad y la cooperación constituyen los fundamentos de una buena relación de vecindad, que Turquía desea continuar desarrollando para beneficio de los intereses mutuos de ambos países.

Se pueden observar resultados concretos de la cooperación en materia de economía y energía. El acuerdo firmado entre Turquía y Rusia para el transporte de gas natural ruso a Turquía a través de un gaseoducto que discurre sumergido por el Mar Negro, conocido como la Corriente Azul, oficialmente inaugurado en noviembre de 2005,  es un ejemplo de esta cooperación. De hecho Turquía comenzó  ya a recibir gas natural a través del gaseoducto en febrero de 2003.  Aproximadamente el 70% del gas natural que se consume en Turquía se importa de la Federación Rusa.  El actual volumen comercial entre Turquía y la Federación Rusa sobrepasa los 25 mil millones de dólares, convirtiendo a Rusia en el segundo socio comercial más importante de Turquía después de Alemania. Sin embargo, debido a la enorme cantidad de gas natural que se importa de Rusia existe un importante déficit desfavorable a Turquía en la balanza comercial con este país. Los constructores turcos han conseguido una importante participación en el mercado de la construcción de Rusia con contratos valorados en cerca de 23.5 mil millones de dólares, mientras que las inversiones de las empresas turcas en Rusia superan los 5.6 mil millones de dólares. Unos 2.5 millones de turistas rusos visitaron Turquía en 2007. Todas estas magnitudes son un claro indicativo de la senda positiva de nuestras relaciones bilaterales que culminaron con la conmemoración del año 2007  como el Año de Rusia en Turquía y  continuará  a través de 2008 como el Año de Turquía en Rusia.  

Asimismo, las visitas reciprocas entre Turquía y la Federación Rusa han servido para fortalecer los vínculos bilaterales y diversificar las áreas de cooperación entre los dos países. La firma del “Plan de Acción para la Cooperación entre Turquía y la Federación Rusa en Eurasia” el 16 de noviembre de 2001 muestra la voluntad de ambas partes de mejorar y acrecentar su cooperación bilateral al nivel de partenariado multidimensional.

Las relaciones bilaterales cobraron nuevo auge con la visita oficial a Rusia  del Ministro de Asuntos Exteriores   en 2004. Fue ésta la primera visita oficial a nivel de Ministro de Exteriores de Turquía a la Federación Rusa en ocho años. Durante la visita, ambas partes reiteraron  su voluntad de impulsar la cooperación bilateral al nivel propio de un partenariado multidimensional. El Ministro de Asuntos Exterior  hizo sendas visitas a  Moscú en mayo de 2004  y en noviembre de 2006 en el marco de las reuniones multilaterales que sirvieron también como una oportunidad para mantener contactos bilaterales. El Ministro ruso  de Exteriores Lavrov  visitó también Turquía en mayo de 2006 en reciprocidad.

La visita oficial del Presidente Putin a Turquía en diciembre de 2004, fue  la primera visita de un líder ruso en la historia de las relaciones turco-rusas, exceptuando la visita del presidente del Soviet Supremo Podgorni en 1972. Esta visita histórica sirvió para dar un fuerte impulso a las relaciones bilaterales como queda reflejado en “la Declaración Conjunta sobre la Intensificación de la Amistad y la Asociación Multidimensional” emitida tras concluir la misma. El anterior  Presidente Ahmet Necdet Sezer realizó una visita oficial  Rusia en junio de 2006 en reciprocidad, altamente significativa por ser la primera de un mandatario turco de tan alto nivel  durante el periodo de la Federación Rusa.

Las sucesivas visitas del Primer Ministro Erdogan a la Federación Rusa en enero, mayo y julio de 2006, junto con la participación del Presidente Putin  en la ceremonia de inauguración del gaseoducto Corriente Azul en Samsun el 17 de noviembre de 2005 y la Cumbre del BSEC para conmemorar el 15º aniversario de la Organización en Istanbul el 25 de junio de 2007 sirvieron también para potenciar los vínculos y la cooperación  bilaterales  en áreas de interés mutuo. El principal interés  de estas visitas se centró en la potenciación de la cooperación económica en materia de energía, entre otros.

 EL CAUCASO MERIDIONAL

Paz, estabilidad y cooperación en el vecino Cáucaso son de importancia vital para Turquía que disfruta de estrechos vínculos políticos, económicos y sociales con los pueblos de esta región. La actitud de Turquía con respecto al Cáucaso Meridional esta presidida  por su deseo de establecer un clima que favorezca la cooperación global con la participación de todos los países de la región.

Si bien la región ofrece un gran potencial para el bienestar de sus habitantes, éste no se produce debido a la existencia de una serie de conflictos. Conflictos congelados pendientes de una solución continúan haciendo peligrar la paz y la estabilidad regionales en el Cáucaso Meridional. Turquía aboga que  las  soluciones a través de medios pacíficos a los conflictos congelados  existentes deberían fundamentarse sobre la integridad   territorial y soberanía de Azerbaiyán y Georgia.

Turquía realiza por tanto todos sus esfuerzos para contribuir a la resolución de los mismos, la disminución de la tensión en la zona, así como promover una interacción e integración más estrechas de los países de la región con el mundo en su conjunto, y particularmente con la comunidad euro-atlántica. Esta región es también estratégicamente importante para la estabilidad y la prosperidad en el más amplio contexto de Eurasia debido a sus recursos energéticos y a los  corredores de oleoductos. 

A fin de realizar su visión de paz, estabilidad y prosperidad económica en su región, Turquía continúa simultáneamente invirtiendo en la  infraestructura de cooperación regional a través de importantes proyectos en materia de energía y transporte tales como el oleoducto y gaseoducto Baku-Tbilisi-Ceyhan y Baku-Tblisi-Erzurum ahora totalmente operativos,  y el ferrocarril   Baku-Tbilisi-Kars, cuya  ceremonia de puesta de la primera piedra contó con la asistencia de los presidentes de Turquía, Georgia y Azerbaiyán. El BTK constituirá  un enlace ininterrumpido y altamente necesario en la extensa red ferroviaria Eurasiática, así como un corredor de transporte importante que conectará  Occidente con Oriente.  

Turquía, que reconoció la independencia de los tres estados de la región  en 1991 tras la desaparición de la URSS, ha desarrollado una estrecha asociación con Azerbaiyán con quien comparte una lengua,  una cultura  y  una historia comunes. Turquía ha sido un firme defensor de Azerbaiyán en sus esfuerzos para consolidar su independencia,  preservar  su integridad territorial y hacer realidad su potencial económico fruto de los abundantes recursos naturales de la zona del Mar Caspio. Las excelentes relaciones entre Turquía y Azerbaiyán continúan floreciendo.  El frecuente intercambio de visitas al más alto nivel, la más reciente de las cuales fue la del Primer Ministro Erdogan a Baku en junio de 2005, sirve para fortalecer aún más los estrechos lazos existentes entre los dos países. En este sentido, poco después de asumir la Presidencia, el Presidente Abdullah Gül realizó su segunda visita oficial al exterior a Azerbaiyán el 6 de noviembre de 2007. Más tarde, en el mismo mes,  el Presidente Aliev de Azerbaiyán asistió a la inauguración del interconector de gas natural entre Turquía y Grecia en la frontera turco-griega, que enlaza el BTE con Grecia a través de la red nacional turca y enlazará a continuación con Italia en el año 2011. 

El conflicto de Nagorno-Karabagh figura como principal obstáculo a la estabilidad política, el desarrollo económico y la cooperación regionales en el Cáucaso. Como miembro del Grupo de Minsk en el marco de la OSCE, Turquía considera que el Proceso de Minsk es  un mecanismo útil para una solución pacífica, justa y duradera del conflicto, en el marco de la integridad territorial de Azerbaiyán.  Apoya igualmente el Proceso de Praga en el contexto iniciado en 2004 por los copresidentes del Proceso de Minsk, y espera que produzca resultados tangibles.

Turquía fue uno de los primeros países en reconocer la independencia de Armenia. Sin embargo, una serie de preocupaciones surgidas a causa de las políticas aplicadas por Armenia han impedido que  se establezcan relaciones diplomáticas formales. 

Turquía no se opone a la normalización de relaciones con Armenia, si este país  revisa sus políticas  y adopta planteamientos que sean compatibles con las relaciones de buena vecindad. Turquía espera que Yerevan se dé cuenta de que  su violación de los  principios del derecho internacional  y de las Resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, así como su insistencia  en el empeño de políticas de enfrentamiento junto con la diáspora Armenia, continuarán impidiendo seriamente  la normalización de las relaciones y,  consecuentemente,  el  establecimiento de relaciones diplomáticas con Turquía.

En este sentido, Turquía cursó una invitación a Armenia para establecer una comisión conjunta de historia que llevase a cabo  investigaciones sobre los acontecimientos de 1915 en sus  archivos así como en los de terceros países más relevantes, y hacer público los hallazgos. Esta fue una manifestación clara del deseo de Turquía de arrojar luz sobre acontecimientos históricos controvertidos que pueda servir como un paso adelante en la normalización de las relaciones. Mientras que esta importante iniciativa de apertura ha contado con el apoyo de terceros países, para asombro de Turquía, no ha recibido hasta la fecha una respuesta favorable por parte de Armenia. Esta propuesta continúa estando sobre la mesa.  

Turquía tiene igualmente una relación de partenariado con Georgia. El mantenimiento de la integridad territorial de Georgia y el fomento de los vínculos existentes tienen gran importancia para Turquía. Los conflictos de Abjazia y Osetia Meridional hacen peligrar la paz y la estabilidad no sólo en Georgia sino en la región en su totalidad. Turquía ha apoyado de manera consistente una solución pacífica de esos conflictos dentro del marco de  la integridad territorial de Georgia  y  ha manifestó  su disposición a asumir un papel de mediador que facilite el logro de una solución pacífica del conflicto de Abjazia, si así lo desean las partes. 

Tras el aumento de la tensión entre Georgia y Rusia así como a nivel interno en el otoño de 2007, Turquía aplaudió la decisión de Georgia de celebrar elecciones presidenciales anticipadas el 5 de enero de 2008. Turquía cree que estas elecciones,  en las que el Presidente Saakashvili renovó su mandato,  y las elecciones legislativas que seguirán son pasos importantes en el camino hacia la consolidación de la democracia y la restauración  de la estabilidad política en el país vecino. 

El intercambio de numerosas visitas de alto nivel en los últimos años ha dado un nuevo impulso a las relaciones bilaterales. Tanto el anterior Presidente Ahmet Necdet Sezer como el Presidente Mikheil Saakashvili intercambiaron visitas oficiales en 2006. El Presidente Gül visitó Georgia el 20 de noviembre de 2007 con ocasión de la ceremonia de puesta de la primera piedra del ferrocarril Baku-Tbilisi-Kars. Durante la visita, Turquía y Georgia firmaron  un Acuerdo de Libre Comercio,  que representa el acuerdo más liberal que Turquía haya jamás firmado  con ningún otro país.   El Primer Ministro de Georgia  Nogaideli realizó igualmente sendas visitas oficiales a Turquía en 2006 y 2007. 

Turquía ha acogido asimismo a todos los países de la región en el seno de la Organización para la Cooperación Económica en el Mar Negro en una apuesta por promover un entorno de confianza mutua  y de cooperación entre los actores regionales.

Asimismo, Turquía cree que puede ser un actor instrumental en la aplicación de la Política de Vecinos Europeos de la UE  en el Cáucaso Meridional que servirá para promover el progreso en la amplia agenda de reformas en la región. En este contexto, Turquía da la bienvenida a la conclusión en noviembre de 2006 de los Planes de Acción de la UE con los países del Cáucaso Meridional, con el objetivo de promover la cooperación y el diálogo interregional.

 ASIA CENTRAL

El pueblo turco tiene estrechos lazos culturales y afinidades lingüísticas con los pueblos de Asia Central. Turquía