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INTRODUCCIÓN
En 2008
Turquía celebra el 85° Aniversario del Tratado de
Paz de Lausana, que es uno de los documentos
fundacionales de la moderna República de Turquía que
surgió de las ruinas del Imperio Otomano. Guiada por
el legado de Mustafa Kemal Atatürk, Turquía ha
estado siguiendo una política de “Paz en Casa y Paz
en el Exterior” desde el establecimiento de la
República en 1923. Consecuentemente, la República de
Turquía con su sistema político democrático y
laico, su sólida economía de libre mercado
integrada en una Unión Aduanera con la Unión Europea
y su tradición social que reconcilia la modernidad
con la identidad cultural, persigue una política
exterior que es generadora de seguridad y
estabilidad en su región y más allá de ella.
El principal objetivo de la política exterior turca
es contribuir a promover y garantizar un entorno de
paz, estabilidad, prosperidad y cooperación tanto en
el ámbito regional como internacional que favorezca
el desarrollo humano tanto a nivel interno como en
los países vecinos y más lejanos.
Turquía persigue este
objetivo mediante una política exterior proactiva y
basada en principios, que utiliza una amplia gama de
medios pacíficos. Estos conllevan, inter-alia, su
pertenencia a la OTAN y su integración plena en la
Unión Europea, asumiendo el liderazgo en el proceso
de cooperación regional, fomentando relaciones de
buena vecindad y de cooperación económica,
facilitando ayuda y asistencia humanitaria a los
menos afortunados, participando en operaciones de
mantenimiento de la paz, y contribuyendo a la
resolución de conflictos así como a la
reconciliación subsiguiente y los esfuerzos de
reconstrucción.
Como miembro activo del mundo globalizado de hoy en
día, Turquía practica una política exterior
multidimensional que reconcilia Occidente con
Oriente y el Norte con el Sur y tiene una presencia
activa en todas las regiones. En razón de su
situación geográfica y de los estrechos vínculos
históricos y culturales que existen a lo largo y
ancho de una vasta extensión territorial, sirve de
puente crucial para el diálogo y la interacción
entre civilizaciones en el corazón de Eurasia.
El carácter multidimensional de la política exterior
turca encuentra expresión y está más fielmente
representada en la pertenencia de Turquía a un
amplio número de organizaciones regionales e
internacionales de importancia capital, tales como
las Naciones Unidas, el Consejo de Europa, la
Organización del Tratado del Atlántico Norte
(OTAN), la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económicos (OCDE), la Organización para
la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), la
Organización Mundial de Comercio (OMC), la
Organización de la Conferencia Islámica (OCI), la
Organización para la Cooperación Económica en el Mar
Negro (BSEC), la Organización para la Cooperación
Económica (ECO), los 8 Países en Vías de Desarrollo
(D-8), junto con el proceso de adhesión a la UE.
Turquía participa también en el Proceso de Euromed/Barcelona.
Turquía tiene un interés activo como observador
permanente en las actividades de la Organización de
Estados Americanos, la Asociación de Estados del
Caribe y la Unión Africana. En 2007, Turquía
concluyó igualmente un Acuerdo Marco con la Liga
Árabe para institucionalizar las relaciones y la
cooperación a través de la creación de un Foro de
Cooperación Turco-Árabe. Turquía desea establecer
vínculos institucionales similares con la
Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN).
Turquía, de conformidad con su importante papel en
la cooperación estratégica en una coyuntura vital
entre las diferentes culturas, está a la vanguardia
de los esfuerzos que buscan cultivar una cultura de
entendimiento y cooperación entre las
civilizaciones. Tras los trágicos acontecimientos
del 11 de septiembre, Turquía albergó en febrero de
2002 la primera reunión del foro conjunto de la UE y
la OCI en un esfuerzo para promover el diálogo
crucial entre las culturas.
A la luz de los preocupantes acontecimientos de los
últimos años, continúa siendo una prioridad de la
agenda de la comunidad internacional la necesidad de
un diálogo entre las diferentes culturas. La
iniciativa de Alianza de Civilizaciones (AdC) puesta
en marcha por el anterior Secretario General de
Naciones Unidas en julio de 2005, y que persigue
facilitar la armonía y el diálogo haciendo resaltar
los valores comunes de las diferentes culturas y
religiones, es una respuesta directa a esta
necesidad.
Con su tradición fuertemente enraizada en la cultura
de entendimiento mutuo, tolerancia, diálogo y
respeto hacia otras culturas y religiones, Turquía
ha emprendido el copatrocinio de esta iniciativa
juntamente con España.
El informe elaborado por el Grupo de Alto Nivel de
20 intelectuales de renombre internacional
procedentes de todas las partes del mundo y que
representan a todas las culturas y religiones,
contiene un conjunto de recomendaciones prácticas
para hacer frente al fenómeno de polarización
intercultural, y fue presentado al Secretario
General de la ONU a los Primeros Ministros de España
y Turquía en una reunión celebrada en Istanbul el 13
de noviembre de 2006.
El 26 de abril de 2007, el Secretario General de la
ONU Ban Ki Moon designó al ex Presidente de
Portugal, Jorge Sampaio, como Alto Representante
para la Alianza de Civilizaciones para sacar
adelante esta iniciativa y promover el cumplimiento
de las recomendaciones contenidas en dicho informe
que exige el pleno apoyo de la comunidad
internacional. Los días 15 y 16 de enero de 2008 se
celebró en Madrid la primera reunión del Foro de la
AdC, y Turquía organizará la segunda reunión en
2009.
Turquía ha asumido asimismo un papel más destacado
buscando potenciar la eficacia de la Organización de
la Conferencia Islámica, con un Secretario General
turco, el Prof. Ekmeleddin Ihsanoglu, al timón desde
el 1 de enero de 2005 para un mandato de 4 años.
Asimismo, el Presidente de Turquía preside con
carácter permanente el Comité para el Comercio y la
Cooperación Económica de la OCI que se reúne en
Istanbul con carácter anual.
EVOLUCIÓN
DE LA POLÍTICA EXTERIOR TURCA
En la
era que siguió al Tratado de Lausana, la nueva
República centró sus energías en su estructuración
interna. En el ámbito exterior, todos los esfuerzos
se dirigieron a resolver los problemas pendientes de
las negociaciones de Lausana, incluyendo la deuda
otomana y los temas fronterizos. Las relaciones con
los países vecinos estuvieron presididas por un
espíritu de cooperación y entendimiento mutuos. A
mediados de la década de 1930, conforme la
situación internacional deterioraba con rapidez,
Turquía se esforzó en crear un cinturón de seguridad
en sus fronteras occidentales y orientales.
Desempeñó un papel primordial en la conformación de
la Entente Balcánica (Turquía, Grecia, Rumania y
Yugoslavia) en 1934, y del Pacto Saadabad (Turquía,
Irán, Irak y Afganistán) en 1937. La Convención de
Montreux, que restituía a Turquía la soberanía
sobre los estratégicos Estrechos turcos y regulaba
la navegación a través de ellos, fue firmada en
1936. Durante la Segunda Guerra Mundial, Turquía
permaneció un aliado no beligerante de la coalición
anti-nazi hasta los últimos meses del conflicto
cuando entró en la guerra.
Fiel a
los principios de la República que había sido
constituida escasamente 16 años antes de estallar la
Segunda Guerra Mundial, Turquía permaneció siendo un
aliado no beligerante de la coalición antinazi hasta
el mes en que concluyó el conflicto, que decidió
participar en la guerra solamente con el fin de
ocupar su puesto en el nuevo orden mundial que se
perfilaba.
Tras
finalizar la Segunda Guerra Mundial, Turquía se
convirtió en miembro fundador de las Naciones Unidas
en 1945 e ingresó en el Consejo de Europa en 1949.
Como resultado de las crecientes amenazas a la
seguridad en Europa, se integró en la Organización
del Tratado del Atlántico Norte en 1952. En 1963,
Turquía se convierte en Miembro Asociado de la
Comunidad Económica Europea, predecesora de la Unión
Europea. En el periodo de distensión en Europa,
Turquía fue capaz de poner más énfasis en el
desarrollo de sus relaciones con los países de
Europa Oriental y la Unión Soviética, su vecino del
norte.
Los
cambios dramáticos que se produjeron en Europa a
finales de 1980 y principios de 1990, es decir el
derrumbe de los regímenes totalitarios, la
disolución del Pacto de Varsovia, la desintegración
de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, la
emergencia de nuevos estados independientes, la
reunificación de Alemania, y la expansión de la
democracia plural y de la economía de libre mercado,
pusieron fin a la rivalidad Este-Oeste y al sistema
bipolar. Simultáneamente, el mundo fue testigo de la
emergencia de nuevas amenazas a la seguridad, tales
como el nacionalismo étnico, la xenofobia, el
irredentismo, el fundamentalismo y el terrorismo
internacional, dando lugar a conflictos e
inestabilidad regionales, y ensombreciendo el
optimismo inicial generado por las perspectivas de
una nueva era de paz.
En el
periodo de la posguerra fría, Turquía se encontró a
sí misma en el epicentro de una vasta extensión
territorial, Eurasia, que se extiende desde Europa
hasta Asia Central. Esta área está destinada a
cobrar progresivamente una mayor importancia
geopolítica en el nuevo milenio. Turquía, con su
experiencia en materia de democracia y desarrollo
económico, y haciendo uso de los múltiples vínculos
que le unen con la gran mayoría de los países de
este área, ha sido capaz de participar en los
esfuerzos que están realizando para cambiar.
En este
sentido, ha liderado la constitución de la
Organización para la Cooperación Económica del Mar
Negro (BSEC) que puede contemplarse como el primer
intento exitoso de capitalizar el espíritu del
periodo de la posguerra fría. Esta iniciativa puesta
en marcha en 1992 se consolidó como una Organización
Internacional sólida en 1999 compuesta por 12 países
(1) de la región del Mar Negro. Turquía ostentó la
Presidencia de la BSEC durante un mandato de seis
meses desde mayo a octubre de 2007 y albergó en
Istanbul el 25 de junio una Cumbre en conmemoración
del 15º Aniversario de la Organización. Turquía ha
desempeñado igualmente un papel clave en la
formación de una Fuerza Naval en Misión Especial
para el Mar Negro (BLACKSEAFOR) entre los países
ribereños cuya misión es responder a amenazas “de
bajo nivel” a las seguridad, que comenzó a ser
operativa en 2003. Por otra parte la Operación
Armonía en el Mar Negro que Turquía está llevando a
cabo desde marzo de 2004 para disuadir amenazas
asimétricas costeras está tomando un carácter
multinacional tras haberse sumado a ella la
Federación Rusa y Ucrania.
Su
asociación a otro órgano regional, la Organización
para la Cooperación Económica (ECO), que fuera
fundada originalmente en 1964 por Turquía junto con
Irán y Pakistán como la RCD, fue reimpulsada en 1985
y ampliada a instancias de Turquía en 1992 con el
ingreso de Afganistán, Azerbaiyán y las Repúblicas
de Asia Central.
El
oleoducto Baku-Tbilisi-Ceyhan (BTC) que transporta
el petróleo del Caspio a los mercados occidentales
desde que devino plenamente operativo en junio de
2006 y el gaseoducto Baku-Tbilisi-Erzurum (BTE) que
le siguió en 2007, junto con infraestructuras de
transporte tales como el proyecto del ferrocarril
Baku-Tbilisi-Kars (BTK), puesto en marcha en el
marco del acuerdo que se concluyó el 7 de febrero de
2007, y la ceremonia de puesta de la primera piedra
que tuvo lugar en Georgia el 21 de noviembre de
2007, representan un modelo de cooperación regional
con implicaciones de largo alcance sobre los países
de la región afectados y más allá.
En la
era de la posguerra fría, el mantenimiento de la paz
a nivel internacional ha cobrado un nuevo
significado. Consecuentemente, el compromiso de
Turquía para con el mantenimiento de la paz en el
mundo continúa vigente a través de su
participación activa y apoyo a misiones de la ONU,
la OTAN, y la UE. Entre otras se incluyen
operaciones de la OTAN tales como KFOR en Kosovo,
Empeño Activo en el Mediterráneo, la Misión de
Formación Militar para Irak, así como misiones de
policía de la UE en Macedonia (Proxima), Kinshasa (EUPOL)
y Bosnia Herzegovina (EUPM), incluyendo la operación
EUFOR-ALTHEA que sustituyó a SFOR en este último.
Además de su aportación a UNIFIL en Líbano, Turquía
tiene más 1000 policías civiles desplegados
actualmente en misiones de la ONU desde Haití a
Kosovo, desde Liberia a Sudán, desde Georgia a Timor
Oriental, lo que le hace, consecuentemente, que
figure entre los países de la Organización que han
aportado mayor número de policías civiles a misiones
de policía en diversas partes del mundo.
La
ayuda humanitaria, dentro de sus posibilidades, a
países de todo el mundo en tiempos de desesperación
como resultado de desastres naturales o provocados
por la acción del hombre constituye también una
parte integrante de sus políticas. Consecuentemente,
Turquía ha contribuido a los esfuerzos de ayuda
bilateral e internacional, cifrándose el total de
ayuda del Gobierno turco juntamente con la ayuda
facilitada por la Sociedad de la Media Luna Roja a
diversas causas en 2007 en alrededor de 10.7
millones de dólares, lo que representa un
incremento de más del doble con respecto al año
anterior. Mientras tanto, Turquía está revelándose
rápidamente como un importante donante, con una
Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) a nivel mundial de
unos 714 millones de dólares EEUU en el año 2006.
Esta cifra se duplica con creces cuando se une a la
ayuda facilitada por el sector privado turco,
alcanzando un total 1.7 mil millones de dólares, lo
que supone un 0,18% (1,8%o) del PIB. La Agencia
Turca de Cooperación y Desarrollo (TIKA), que opera
en 25 países a través de sus oficinas, tuvo una
participación activa en diversos proyectos de
desarrollo en más de 100 países en 2007.
LA
UNIÓN EUROPEA: HACIA LA ADHESION
Las
relaciones de Turquía con la Unión Europea tuvieron
un punto de inflexión en 2004 hacia la adhesión. El
informe sobre Turquía emitido por la Comisión
Europea el 6 de octubre de 2004 facilitaba una
información completa sobre las reformas políticas de
gran calado que se habían llevado a cabo desde el
Consejo Europeo de Helsinki de 1999, cuando Turquía
fue reconocida oficialmente como país candidato a
ingresar en la Unión sobre la base de los mismos
criterios aplicados al resto de candidatos.
La
Comisión concluyó igualmente que Turquía había
satisfecho suficientemente los criterios políticos
de Copenhague y, consecuentemente, recomendó
explícitamente la apertura de negociaciones para la
adhesión.
Así, la
vigorosa agenda de reformas que Turquía ha
perseguido y el colosal esfuerzo legislativo
realizado, que incluyen entre otras medidas la
enmienda global de la Constitución en octubre de
2001 y mayo de 2004, los nuevos Códigos Civil y
Penal y ocho paquetes de reformas, fueron
reconocidos por la recomendación de la Comisión.
Numerosos observadores independientes reconocieron
que las reformas políticas de gran calado que se
habían realizado hasta la fecha habían potenciado la
democracia y enriquecido las libertades civiles, al
mismo tiempo que se habían desechando en el camino
numerosos tabúes tales como la pena de muerte,
entre otros. Esto constituía nada menos que una
“revolución silenciosa”. Las medidas legislativas
previstas en el noveno paquete de reformas han
entrado igualmente en vigor en su mayoría.
El 17
de diciembre de 2004 el Consejo Europeo de Bruselas,
en consonancia con la recomendación de la Comisión,
pronunció la decisión de que la Unión Europea
abriera negociaciones para la adhesión con Turquía
el 3 de octubre de 2005.
Durante
el Consejo Europeo de Bruselas, el Gobierno turco
confirmó que estaba preparado para firmar el
Protocolo sobre la adaptación del Acuerdo de Ankara
por el que se extendía a todos los miembros de la
Unión con anterioridad al inicio de las
negociaciones para la adhesión. Sin embargo,
Turquía hizo asimismo constar que esto no implicaría
bajo ningún concepto un reconocimiento legal y
formal de la Administración grecochipriota por parte
de Turquía, hecho que fue confirmado públicamente
por la Presidencia holandesa, entre otros.
Dicho
Protocolo fue concluido el 29 de julio de 2005, con
cuya ocasión Turquía emitió igualmente una
declaración al efecto de que la firma del Protocolo
no constituiría de ninguna forma un reconocimiento
de la “República de Chipre” a la que se hace
referencia en el Protocolo. Consecuentemente,
Turquía manifestó que, a la espera de una solución
global, su posición sobre Chipre permanecería
inalterable y expresó su disposición a establecer
relaciones de partenariado con el nuevo Estado que
surgiera tras el logro de una solución global en
Chipre. Turquía reafirmó igualmente su compromiso en
la búsqueda de una solución política al tema de
Chipre dentro de los parámetros establecidos por la
misión de buenos oficios del Secretario General de
la ONU.
El
Presidente de la Comisión, Sr. Barroso, se refirió
al resultado del Consejo Europeo de diciembre de
2004 como la decisión histórica de la UE de abrir
sus puertas a Turquía. Ciertamente, esta decisión y
el inicio de las negociaciones para la adhesión con
Turquía en la fecha prevista del 3 de octubre de
2005, marcan el principio del último tramo del
camino andado durante casi medio siglo para
convertirse en miembro de pleno derecho.
Turquía
tiene el más largo historial de relaciones con la
Unión Europea de todos los países candidatos y
nuevos miembros considerados conjuntamente. El
punto de arranque de la asociación de Turquía con la
UE es el Acuerdo de Ankara firmado en 1963. En este
Acuerdo que vinculaba el destino de Turquía al de
Europa se hallaba inherentemente un reconocimiento
claro de la perspectiva de miembro de pleno derecho.
Este Acuerdo constituye el marco político, legal y
moral intacto del compromiso de Europa para con
Turquía.
La
solicitud de Turquía para su adhesión como miembro
de pleno derecho en 1987 y la conclusión del Acuerdo
Aduanero a finales de 1995 han supuesto hitos
importantes en el rumbo fijado hacia la plena
integración en la Unión. La Unión Aduanera es un
vínculo que ningún otro país candidato ha tenido con
la Unión antes de la integración en sí misma. Con un
volumen de comercio de 107 mil millones de euros,
Turquía es el quinto socio comercial más importante
de la UE.
Así
pues, Turquía a lo largo de toda esta trayectoria ha
tenido una relación singular con la Unión que ahora
busca consolidar con su integración como miembro de
pleno derecho al final de las negociaciones para la
adhesión. Ciertamente, la integración como miembro
de pleno derecho es el objetivo común explícito de
las negociaciones para la adhesión.
Turquía
ha nombrado al Ministro de Estado Sr. Ali Babacan
como su Principal Negociador en las negociaciones
para la adhesión que se iniciaron formalmente en la
Conferencia Intergubernamental del 3 de octubre de
2005 en Luxemburgo, donde se cambió la marcha de
país “candidato” a país para la “adhesión”.
Nombrado Ministro de Asuntos Exteriores el 29 de
agosto de 2007, el Ministro Babacan continúa
ostentando su cartera de Principal Negociador. Gran
parte de 2006 se dedicó a escrutar el acervo
comunitario en una serie de reuniones que la
Comisión celebró en Bruselas abarcando cada uno de
los 33 capítulos a negociar.
En la
Conferencia Intergubernamental que tuvo lugar el 12
de junio de 2006 en Turquía se abrió y
provisionalmente se cerró el primer capítulo de sus
negociaciones para la adhesión sobre Ciencia e
Investigación. Turquía abrió subsiguientemente en
2006 y en 2007 negociaciones para la adhesión sobre
capítulos como Empresa y Política Industrial,
Estadísticas, Control Financiero, Protección del
Consumidor y de la Salud y Redes Trans-Europeas.
Turquía espera asimismo abrir negociaciones para la
adhesión sobre otros capítulos en un futuro próximo.
Mientras que el proceso para la adhesión de Turquía
continúa su curso a nivel técnico, ha habido
diversas ocasiones donde se han puesto sobre la
palestra temas políticos sin relevancia directa
alguna con la Unión. La decisión de la UE en
diciembre de 2006 de introducir un punto de
referencia de motivación política en su totalidad
para la apertura de 8 capítulos de negociación
específicos (2) y el cierre de todos ellos es un
ejemplo de los antes dicho. Asimismo, Turquía no
puede aceptar ninguna diferenciación en materia de
negociación de capítulos entre los que llevan a la
adhesión y los que no llevan.
El 17
de abril de 2007 Turquía anunció su “Programa para
Alinearse con el Acervo Comunitario 2007-2013”.
Dicho Programa, redactado en colaboración con la
sociedad civil, es una hoja de ruta amplia de las
medidas legislativas que han de adoptarse para
preparar el camino de la adhesión de Turquía. Este
proceso es ante todo un proyecto monumental de
transformación contemporánea por el que el principal
objetivo de las principales reformas realizadas
hasta la fecha y las que han de venir sobre la base
de esta hoja de ruta es subir los estándares del
pueblo turco al nivel de los de la Unión.
La
conclusión con éxito de las negociaciones de
adhesión con Turquía demostrará la determinación de
la UE para unificar Europa sin crear líneas
divisorias. El éxito del proyecto europeo
consolidará la democracia y la unificación del
continente abarcando a todos los europeos en torno a
valores compartidos. Por tanto, la adhesión de
Turquía a la UE es una misión histórica que
reafirmará los valores comunes que constituyen el
fundamento mismo de la UE y anunciará una nueva era
en los asuntos mundiales.
Turquía
es parte intrínseca del sistema europeo de valores
democráticos y puede realizar una aportación
significativa al diálogo y la armonía de las
civilizaciones en el marco de la UE y fuera de él.
El proyecto pionero de integración europea estará
incompleto sin la pertenencia de Turquía a la UE.
También en términos estratégicos, la voz de Europa
tendría más fuerza en asuntos de ámbito regional e
internacional con la inclusión de Turquía que ha
tejido una intricada madeja de relaciones pacíficas
en una multitud de áreas geográficas y puede, como
democracia plural y laica, ser fuente de inspiración
para otras naciones en su área de influencia
deseosas de realizar reformas.
La
Ponencia de Estrategia para la Adhesión, emitida por
la Comisión de la UE el 6 de noviembre de 2007 junto
con el 10º Informe Regular sobre Turquía, reitera
meridianamente que el objetivo de las negociaciones
es la adhesión y reconoce las obligaciones
contractuales de la UE para con el proceso de
adhesión de Turquía y su importancia estratégica
para la Unión. El documento de la UE subraya
asimismo la obligación de la Unión de cumplir sus
compromisos y de mantener la dinámica del proceso de
negociaciones mediante la apertura de capítulos
cuyos requisitos técnicos hayan sido satisfechos.
ESTADOS
UNIDOS
Las
relaciones entre Turquía y los Estados Unidos están
basadas en fuertes lazos de amistad y de alianza.
Durante los años de la guerra fría, el aspecto de
seguridad de la relación ganó en importancia,
especialmente tras la aplicación de la Doctrina
Truman y el ingreso de Turquía en la OTAN. En el
entorno que devino en la posguerra fría, las
relaciones estratégicas entre Turquía y los EE UU,
que habían resistido los embates del tiempo y habían
permanecido fuertes, potenciándose tanto
cuantitativa como cualitativamente con el paso de
los años, continúan avanzando en beneficio de los
intereses comunes tras la armonización de
planteamientos y valores compartidos.
La
relación turco-americana es también vital para el
mantenimiento de la paz, la estabilidad y la
prosperidad así como la preservación de la libertad
y la democracia en una amplia zona geográfica que
nos preocupa a ambos. Consecuentemente, Turquía y
los EE.UU. continúan llevando a cabo consultas,
coordinando y cooperando estrechamente el uno con el
otro, como es apropiado, en la prevención de
conflictos y la administración de crisis,
conteniendo conflictos regionales, frenando la
proliferación de armas de destrucción masiva y
luchando contra el terrorismo internacional y los
extremismos de todo tipo, el tráfico ilegal de
estupefacientes y otras manifestaciones del crimen
organizado transnacional.
La
importancia de consultas estrechas sobre todos los
temas de interés común fue reiterada en el Documento
sobre la Visión Compartida y Diálogo Estructurado
adoptado conjuntamente el 5 de julio de 2006. Dicho
documento es la expresión del compromiso mutuo de
los dos aliados de profundizar la cooperación
bilateral sobre un amplio abanico de temas de
interés común a través de un mecanismo de diálogo
estructurado.
De
conformidad con la visión plasmada en este documento
y con la decisión adoptada en la tercera reunión de
la Comisión de Asociación Económica del 1 de junio
de 2007, Turquía y los EEUU adoptaron asimismo un
Plan de Acción que diseña una hoja de ruta para las
relaciones económicas y comerciales futuras entre
los dos países. Turquía cree que existe un
potencial inmenso todavía por explotar en las
relaciones con los Estados Unidos especialmente en
el ámbito de la economía, el comercio, la inversión,
la energía, la ciencia y la tecnología y programas
de investigación y desarrollo. La diversificación y
profundización de los vínculos desde los niveles más
básicos, contribuirían a hacer realidad la promesa
de partenariado entre dos viejos aliados.
La
visita oficial del Primer Ministro Erdogan a
Washington a principios del año 2004 y la visita
oficial que el Presidente George W. Bush hizo a
Turquía en junio de 2004 junto con la Cumbre de la
OTAN en Istanbul han sido una valiosa oportunidad
para fortalecer los lazos bilaterales y dar un rumbo
al curso futuro de la cooperación entre los dos
países. La visita a Turquía de la Secretaria de
Estado Condoleezza Rice en febrero de 2005 poco
después de su nombramiento y la del Primer Ministro
Recep Tayyip Erdogan junto con el Ministro de
Asuntos Exteriores Abdullah Gül a Estados Unidos en
junio de 2005 dieron un nuevo impulso a los vínculos
bilaterales y permitieron a ambas partes reiterar la
importancia que prestan a las relaciones
estratégicas entre los dos países.
Estos
contactos a alto nivel continuaron en 2006 y 2007,
con las visitas de la Sra. Rice a Turquía en abril
de 2006 y noviembre de 2007 y las del anterior
Ministro turco de Asuntos Exteriores a Washington en
julio de 2006 y febrero de 2007. El Primer Ministro
Erdogan realizó igualmente sendas visititas
oficiales a los EEUU en septiembre de 2006 y
noviembre de 2007.
Turquía
desea potenciar aún más su asociación y cooperación
fructífera con los EEUU para servir mejor los
intereses de ambos países sobre todas las cuestiones
de interés común, objetivo que centró el mensaje de
la primera visita oficial del año que el Presidente
Abdullah Gül hizo a los Estados Unidos en enero de
2008. Esta visita reafirmó al más alto nivel el
valor de las relaciones estratégicas y la estrecha
colaboración entre los dos países que han sido
reforzadas aún más a través de una serie de visitas
de alto nivel intercambiadas en el pasado reciente.
CHIPRE
Chipre
saltó a un primer plano de la agenda de la comunidad
internacional con la iniciativa diplomática adoptada
por Turquía en enero de 2004 para retomar las
negociaciones entre las partes en la Isla a fin de
lograr un acuerdo global sobre este tema.
La
voluntad política que Turquía ha mostrado en la
búsqueda de una solución allanó el camino para una
nueva iniciativa del Secretario General de la ONU,
Kofi Annan.
El
objetivo de las consecuentes rondas de intensas
negociaciones que se celebraron entre ambas partes
bajo los auspicios de la ONU primero en la Isla del
19 de febrero al 22 de marzo de 2004 y
posteriormente en Burgenstock, Suiza, entre el 24 y
el 31 de marzo de 2004, y que contaron también con
la participación de las dos madres patrias, Turquía
y Grecia, fue finalizar el Plan Annan para someterlo
a sendos referendos celebrados por separado y
simultáneamente en ambas partes de la Isla con
anterioridad al primero de mayo, a fin de que,
dependiendo del resultado de los referendos, pudiera
aprovecharse la oportunidad para que accediera a la
Unión una Chipre unida.
La
versión final revisada del Plan Annan para un
acuerdo global que se presentó a las Partes el 31 de
marzo por parte del Secretario General fue sometida
a sendos referendos celebrados simultáneamente pero
por separados en el Norte y el Sur de Chipre el 24
de abril de 2004. Aunque sin recoger plenamente
todas sus preocupaciones y expectativas, los
turcochipriotas, en aras de cumplir su compromiso y
lograr una solución, votaron abrumadoramente a
favor del Plan Annan con un 65% de los votos
emitidos por una solución que dispusiera también la
adhesión a la UE de una Isla unida. Sin embargo,
paradójicamente, los grecochipriotas, que apostaron
por rechazar el Plan con un 76% de “nos”,
accedieron a la UE el 1 de mayo. Esta adhesión
desestabilizó el equilibrio en la Isla y
consecuentemente se perdió una importante
oportunidad para poner fin a la división de Chipre.
Turquía
ha abogado de manera consistente por un acuerdo
libremente negociado, global y viable para Chipre.
Ha prestado todo su apoyo a la misión de buenos
oficios del Secretario General de la ONU y ha
colaborado estrechamente con él en la totalidad del
proceso que condujo a los referendos, demostrando
así su voluntad política de poner punto final a la
división de la Isla. Tal solución, si hubiese sido
aceptada, hubiera permitido la unificación de la
Isla bajo la bandera de una República de Chipre
Unida con un gobierno federal y dos estados
constituyentes iguales, a saber: los turcochipriotas
y los grecochipriotas.
El
resultado de los referendos ha dado paso a una nueva
situación. La comunidad internacional ha manifestado
que los turcochipriotas que confirmaron con coraje
su apoyo a una solución no deberían ser penalizados
indebidamente por la forma en que el voto se
desarrolló en el otro lado de la Isla, donde los
grecochipriotas “no rechazaron meramente el plan,
sino la solución en sí misma”, como consta en el
informe del Secretario General de la ONU sobre su
misión de buenos oficios en Chipre, emitido el 28 de
mayo de 2004. (3)
Al
apoyar el plan global del Secretario General de la
ONU, Turquía y los turcochipriotas han cumplido sus
responsabilidades en la búsqueda de una solución
global al problema, en el marco de la misión de
buenos oficios del Secretario General. Es ahora la
responsabilidad de la comunidad internacional poner
fin al aislamiento político, económico, social y
cultural que la República Turca del Norte de Chipre
ha venido sufriendo y dar los pasos decisivos para
levantar el injusto embargo económico que se le ha
impuesto durante décadas.
El
Secretario General de Naciones Unidas, Sr. Kofi
Annan, en su informe arriba mencionado, manifiesta
que “tras la votación, la situación de los
turcochipriotas exige la atención de la comunidad
internacional en su conjunto, incluyendo al Consejo
de Seguridad” y que “el voto turcochipriota había
invalidado cualquier lógica para presionarles y
aislarles”. El Secretario General hace asimismo un
llamamiento a los miembros del Consejo de
Seguridad para que den ejemplo a todos los Estados
y cooperen tanto a nivel bilateral como en
organismos internacionales a fin de eliminar las
restricciones y barreras innecesarias que impliquen
el aislamiento de los turcochipriotas y
obstaculicen su desarrollo. El Consejo de Seguridad
no ha actuado sobre este informe hasta la fecha.
Tras
los referendos, la UE y varios organismos
internacionales tales como la Organización de la
Conferencia Islámica (OCI) junto con un grupo de
países en el plano bilateral, han hecho algunos
esfuerzos para eliminar el embargo y las
restricciones injustos impuestos a los
turcochipriotas. Sin embargo, no ha sido posible
romper el aislamiento de los turcochipriotas ni
curar las heridas de sus amargas experiencias
pasadas. La razón fundamental que se esconde tras
esta situación es, sin duda, la posición negativa
del lado grecochipriota que ha venido obstaculizando
todos los pasos positivos para mejorar la situación
de los turcochipriotas en base a su condición de
país miembro de la UE.
En este
contexto, mientras que la UE se comprometió a poner
fin al aislamiento de los turcochipriotas mediante
su decisión del 26 de abril de 2004, los Reglamentos
para la ayuda financiera y el comercio directo
elaborados por la Comisión no han producido
resultado tangible alguno, ya que el primero no se
ha aplicado aún de forma práctica y el segundo no ha
sido todavía adoptado por la Unión.
El 30
de mayo de 2005, Turquía reveló una nueva propuesta
para la eliminación simultánea de todas las
restricciones por parte de todos los implicados lo
que supone una nueva iniciativa para allanar el
camino que lleve a una solución justa, duradera y
global en Chipre. Los detalles de esta iniciativa
fueron puestos en conocimiento de la comunidad
internacional a través de una carta dirigida al
Secretario General de la ONU y puesta en circulación
ante la comunidad internacional como documento
oficial de la ONU (4). El principal motor de esta
propuesta es la eliminación de las restricciones
internas de la Isla al libre movimiento de personas,
mercancías y servicios, así como la entrada y salida
de un lado a otro en Chipre. Si esta oferta hubiese
tenido aceptación, habría servido tanto para
integrar a los turcochipriotas en el mundo como para
permitir que las embarcaciones y aviones
grecochipriotas entraran en puertos y aeropuertos
turcos.
Sin
dejarse intimidar por la persistente intransigencia
grecochipriota, Turquía y los turcochipriotas
emprendieron una iniciativa más sobre Chipre en
enero de 2006 y propusieron un “plan de acción” con
el objetivo de iniciar un proceso de transición,
bajo la dirección del Secretario General de la ONU,
que facilitase el desarrollo económico a través de
acuerdos prácticos, hasta que se lograse un acuerdo
global a la cuestión de Chipre. Estos acuerdos
prácticos preveían, en base a un calendario
previamente establecido, la eliminación de todos los
obstáculos al libre movimiento de mercancías,
personas y servicios, incluyendo las restricciones
sobre los medios de transporte, y facilitaba a
ambas partes de Chipre una perspectiva para una
armonización gradual en la aplicación práctica de la
Unión Aduanera de la UE.
A esta
iniciativa le siguió asimismo una propuesto del
Presidente de la República Turca del Norte de Chipre
Mehmet Ali Talat para acometer bilateralmente a
nivel técnico los diversos temas que afectan a la
vida diaria de los turcochipriotas y de los grecochipriotas.
Esto a su vez llevó al acuerdo promovido por la ONU
de 8 de julio de 2006 para iniciar un proceso entre
las dos partes de la isla que acometiera de una
forma concurrente temas que afectan a la vida
cotidiana a través de Comisiones Técnicas, así como
asuntos esenciales para un acuerdo global a través
de Grupos de Trabajo. Este proceso sin embargo está
en dique seco a causa de los subterfugios
obstructivos y tácticos del lado grecochipriota.
El 5 de
septiembre de 2007 el Presidente Talat sugirió
iniciar negociaciones globales tras un periodo
preparatorio de dos meses y alcanzar una solución
global hacia finales de 2008 al líder grecochipriota
Papadopoulos, quien una vez más rechazó esta oferta.
El
Presidente Talat y el Secretario General de la ONU
Ban Ki-moon se reunieron en Nueva York el 16 de
octubre de 2007. Refiriéndose a la actitud
intransigente del líder grecochipriota, el
Presidente Talat explicó al Secretario General el
planteamiento del lado turcochipriota para una
solución global. Asimismo le presentó un paquete de
propuestas sobre Medidas para Promover la Confianza
Mutua entre las dos partes, que complementaban las
propuestas que presentó al Secretario General a
través de su carta de fecha 6 de julio de 2006. Sus
nuevas propuestas incluyen la apertura de nuevos
pasos fronterizos y el establecimiento de un
mecanismo de cooperación a través de UNFICYP sobre
temas, principalmente de naturaleza humanitaria, que
preocupan a ambas partes.
Turquía
se opone a los intentos actuales de evitar la ONU y
llevar el tema a otros foros. Aunque los esfuerzos
del Secretario General para reavivar las
conversaciones no han dado ningún resultado tangible
debido a la intransigencia continuada de la
Administración grecochipriota, Turquía, junto con
la República Turca del Norte de Chipre, continúan
apoyando los esfuerzos realizados bajo los
auspicios de la ONU en busca de una solución
duradera y global al problema de Chipre, basado en
los parámetros de la ONU establecidos hace tiempo
tales como bizonalidad, igualdad política, igualdad
de estatus y un nuevo partenariado. Turquía
perseverará activamente en sus esfuerzos dirigidos a
tal fin y confía que el nuevo Secretario General de
la ONU Sr. Ban Ki Moon conceda a este tema la
prioridad que se merece en el periodo que se
avecina.
GRECIA
En
cuanto a nuestras relaciones con la vecina Grecia,
Turquía actúa en base a su convicción de que la
situación natural con Grecia debería consistir en
una estrecha cooperación en el convencimiento de
que hay infinitamente más cosas que unen a nuestros
dos países y nuestros dos pueblos que las que nos
separan. Los recientes contactos y diálogos entre
el pueblo llano de ambos países así como el
desarrollo de la cooperación entre los gobiernos
respectivos es prueba evidente de este hecho. Si
bien se ha producido un enorme progreso a través de
este proceso de diálogo desde 1999 en el logro de
esta homeostasis de las relaciones entre Turquía y
Grecia, queda aún sin embargo mucho camino por
recorrer. En este contexto, temas relativos al Egeo
y los problemas candentes a que se enfrentan la
Minoría Turca en la Tracia Orienta continúan
constituyendo fuentes de disputa.
Tras el
comienzo del proceso de acercamiento entre Turquía
y Grecia en 1999, se ha creado un entendimiento más
constructivo para definir los términos de las
relaciones bilaterales que habían estado lastradas
por numerosos problemas durante las pasadas décadas.
La firma de 32 acuerdos bilaterales en ámbitos tales
como el comercio, el turismo, el medio ambiente, la
cultura, la energía, el transporte y cuestiones
relacionados con la seguridad, que ha contribuido
a diversificar la cooperación en temas de interés
común. Los nuevos canales de comunicación
establecidos, a saber: las visitas recíprocas de los
Ministros de Asuntos Exteriores, las reuniones del
grupo de trabajo bajo la dirección del Comité de
Gobierno, consultas políticas, conversaciones sobre
medidas para promover la confianza mutua (PCM) y
las 37 rondas de contactos exploratorios sobre el
Egeo mantenidos hasta la fecha, continuarán
manteniéndose regularmente.
Las
frecuentes visitas mutuas al más alto nivel han
sido posibles gracias a este proceso de
acercamiento, que a su vez las ha favorecido. El
tono prometedor y constructivo que comenzó a definir
las relaciones bilaterales culminó con la visita
oficial a Grecia del Primer Ministro Erdogan en
mayo de 2004, tras un intervalo de 16 años desde la
última visita de un Primer Ministro turco. Con esta
ocasión el Primer Ministro Erdogan realizó también
una visita a la Tracia Occidental donde reside una
importante minoría turca. Fue ésta la primera visita
de alto nivel a la región por parte de un miembro
del Gobierno de Turquía desde 1952.
La
visita del ex Ministro de Asuntos Exteriores griego
Sr. Molyviatis en abril de 2005, hizo posible que
ambos lados explorasen nuevas posibilidades de
cooperación entre los dos países vecinos. La visita
de la Ministra de Asuntos Exteriores Dora Bakoyanni
a Istanbul en junio de 2006 para asistir a un
encuentro de miembros de la prensa de ambos países,
trajo consigo la adopción de 3 PCM adicionales,
incrementando así estas medidas a un total de 19
que se están aplicando para promover un clima más
favorable que facilite una cooperación amplia en un
sin fin de temas de interés común. Las visitas
mutuas en este contexto de los Jefes de Estado
Conjunto de ambos países en 2006 fue un primer paso
significativo hacia la potenciación de la confianza
mutua.
La
Ministra griega de Exteriores Bakoyanni acompañó
también al Primer Ministro Karamanlis en su visita
a Turquía con ocasión de la Cumbre de BSEC en junio
de 2007 y asistió a la reunión del Consejo de
Ministros de Asuntos Exteriores de países de la BSEC
que tuvo lugar en Ankara en octubre de 2007.
Se
adoptaron 5 MPCM más entre los dos países durante la
visita a Grecia del Ministro de Asuntos Exteriores
Ali Babacan a principio de diciembre de 2007,
subiendo así a 24 el número total de tales medidas.
Los contactos del Ministro Babacan con la Minoría
turco en Komotini fue un rasgo importante de esta
visita, puesto que supuso asimismo la primera visita
de un Ministro turco de Asuntos Exteriores a la
Tracia Occidental en casi medio siglo.
Igualmente, la visita a Turquía del Primer Ministro
Kostas Karamanlis los días 23 al 25 de enero de
2008, supuso un importante hito en las relaciones
bilaterales ya que fue la primera visita oficial a
Turquía en casi 50 años por parte de un dignatario
griego de este nivel.
El
deseo mutuo de limar asperezas a través del diálogo
y de promover una cooperación estrecha en interés de
ambos países ha quedado igualmente reflejado en
otras dimensiones de nuestras relaciones, tales como
el comercio y el turismo. Mientras que el saldo de
la balanza comercial entre los dos países fue de 695
millones de dólares en 1999, hoy esta cantidad está
en torno a 2,6 mil millones de dólares, lo que
representa un incremento del 43% con respecto a
2006. Mientras que Turquía se ha convertido en el
quinto socio comercial más importante de Grecia, la
inversión total de alrededor de 300 empresas griegas
que operan en Turquía, con el sector bancario a la
cabeza, se ha disparado a 5.5 mil millones de
dólares en los últimos años. En 1998, 160 mil
turistas griegos visitaron Turquía mientras que en
2006 Turquía fue el destino elegido por 400 mil
turistas griegos.
La
energía se ha revelado también como uno de los
sectores de cooperación prometedores entre los dos
países. La inauguración del interconector de gas
natural el 18 de noviembre de 2007 en Ipsala en la
frontera turco-griega con la participación de los
Primeros Ministros de Turquía y Grecia es una
muestra evidente. Este esfuerzo es de una
importancia estratégica significativa tanto para los
dos países como para el Continente de Europa en su
conjunto ya que facilitará a este último una ruta
segura de tránsito de la energía alternativa. La
prolongación hasta Italia en el año 2011 del actual
gaseoducto, garantizará el flujo ininterrumpido de
gas natural procedente de la Cuenca del Caspio al
corazón de Europa. El gaseoducto Baku-Tbilisi-Erzurum
(BTE) que engarza con el interconector
Turquía-Grecia es de hecho la primera ruta
alternativa para abastecer a Europa con el gas
natural de la Cuenca del Caspio.
Turquía
espera que esta mejora en las relaciones bilaterales
continúe en el periodo venidero, permita
solucionar todas las cuestiones, y dé lugar como
resultado a un clima de cooperación normal que sea
beneficioso para los dos países así como para la
paz, la estabilidad y la seguridad en el conjunto de
la región.
LOS
BALCANES
Los
Balcanes como región han desempeñado un papel
importante en la historia europea y mundial. Esta
región de situación estratégica delicada es la
puerta de Turquía a Europa continental. Existen
importantes vínculos históricos y culturales entre
los pueblos de Turquía y los países balcánicos, que
en realidad reflejan los estrechos lazos de Turquía
con la región de la que se considera a sí mismo
parte integrante.
Los
Balcanes han sido un terreno fértil en conflictos
que han caracterizado el cambio fundamental en el
entorno político y de seguridad en la región durante
la era de la posguerra fría. Turquía concede gran
importancia al establecimiento de un clima de
entendimiento y cohabitación pacífica a través del
estrechamiento de los lazos entre los países
balcánicos, que traiga consigo el mantenimiento de
la paz y la estabilidad en la región. Así, el
enfoque de Turquía con respecto a los conflictos en
los Balcanes no se ha limitado meramente al cese de
las hostilidades, sino que ha perseguido una
política dirigida a crear un clima de entendimiento
duradero que favorezca la cooperación a lo largo y
ancho de la región. En este sentido, Turquía ha
estado a la cabeza de los esfuerzos internacionales
para solucionar el tema de Kosovo y apoya una
Solución de Status Final justa y sostenible. Como no
podría ser de otra manera Turquía sigue de cerca el
desarrollo de los acontecimientos en relación con
las tendencias que ganan terreno en este contexto.
Turquía respetará eventualmente la voluntad del
pueblo de Kosovo en este proceso.
El
compromiso de Turquía con la paz en los Balcanes
está expresado en términos concretos a través de su
aportación a KFOR en Kosovo y a la operación de
mantenimiento de la paz de mayores proporciones que
la UE haya asumido hasta fecha, EUFOR-ALTHEA, en
Bosnia y Herzegovina. En mayo de 2007, Turquía
asumió el mando de la KFOR para un mandato de un
año. Turquía participa asimismo tanto en la Unidad
de Policía Integrada y la Misión de Policía de la UE
en Bosnia y Herzegovina como en la misión de policía
de la ONU (UNMIK) en Kosovo.
Turquía
ha desempeñado igualmente un papel de vanguardia en
la puesta en marcha de importantes iniciativas tales
como el Proceso de Cooperación de Europa del Sudeste
(SEECP), la única iniciativa que emana genuinamente
de la misma región, y la Fuerza de Paz
Multinacional de Europa del Sudeste (MPFSEE)/Brigada
de Europa del Sudeste (SEEBRIG). En este contexto,
se ha establecido en Istanbul el cuartel de la
SEEBRIG para el periodo 2007-2011. Turquía continúa
también desempeñando un papel activo en el proceso
Ministerial de Defensa de Europa del Sudeste (SEDM).
Turquía continúa participando activamente en
iniciativas económicas regionales así como en la
Iniciativa de Cooperación de Europa del Sudeste (SECI)
y en el Pacto de Estabilidad para Europa del Sudeste
puestas en marcha por la UE y que se encuentran
actualmente en proceso de reconversión en el Consejo
de Cooperación Regional en el marco del SEECP.
Turquía dio la bienvenida a la firma del Acuerdo de
País Anfitrión sobre el establecimiento de una
Secretaría del Consejo de Cooperación Regional (CCR)
en Sarajevo el 14 de septiembre de 2007 durante la
Reunión Ministerial Informal del Proceso de
Cooperación de Europa del Sudeste. Turquía cree que
este acuerdo contribuirá significativamente a la
institucionalización de tanto la SEECP como de la
RCC.
Turquía
ha defendido de manera consistente el dividendo de
paz y estabilidad inherente a la integración de la
región con las estructuras euro-atlánticas y,
consecuentemente, apoya decididamente las
aspiraciones de Albania, Croacia y Macedonia en este
sentido y contempla la adhesión de Bulgaria y
Rumania a la UE como un acontecimiento positivo.
Turquía fue también uno de los primeros países en
reconocer y establecer relaciones diplomáticas con
Montenegro tras su independencia en 2006 y abrió su
Embajada en Podgorica en 2008.
ORIENTE
MEDIO
Tierra
prometedora y rica en recursos naturales, el Medio
Oriente ha experimentado desgraciadamente
disturbios y conflictos durante décadas. Turquía se
ha visto afectada negativamente por la inestabilidad
en la región y tiene un gran interés en la
resolución de sus problemas. Debido a los fuertes
lazos históricos y culturales con los países de la
región, Turquía tiene la responsabilidad moral de
contribuir activamente a los esfuerzos para
transformar la región en una zona de paz, seguridad,
prosperidad y cooperación.
A tal
efecto, Turquía tiene una visión para el Medio
Oriente basada en su experiencia en la
democratización, el gobierno de la ley, la
liberalización económica, la integración y la
cooperación regional. Turquía pone un énfasis
especial en conceptos claves tales como la
participación política y económica, la
democratización, el buen gobierno, la
responsabilidad y la igualdad de género, así como la
no-proliferación y la transparencia en los asuntos
militares. Esta visión ofrece también participar en
la valiosa y única experiencia adquirida como
resultado de décadas de participación y liderazgo en
procesos de cooperación a nivel europeo, así como en
los Balcanes y la región del Mar Negro. Turquía
viene abogando con firmeza desde hace tiempo por un
cambio positivo en su región y apoya las iniciativas
locales de los países de la región en sus
aspiraciones de reforma. Turquía anima y a la vez
ayuda a los esfuerzos locales que están teniendo
lugar en este sentido y que son enormemente
prometedores para mejorar las condiciones políticas,
sociales y económicas en la región.
En este
contexto, Turquía participó como un socio
democrático en la Cumbre G-8 que tuvo lugar en Sea
Island en junio de 2004 y ha asumido la
copresidencia, junto con Italia y Yemen, del Diálogo
para la Ayuda a la Democracia (DAD), uno de los
mecanismos creados en el marco de la iniciativa un
Medio Oriente y África del Norte Más Amplios (BMENA).
Turquía ha albergado una serie de reuniones
temáticas de la DAD sobre la promoción de la mujer
en la vida pública con la participación de ONG de la
región, de las que una de las últimas fue la
Conferencia Intergubernamental celebrada en Ankara
en mayo de 2006.
Turquía
cree que la paz, la seguridad y la estabilidad
duraderas en el Medio Oriente sólo pueden lograrse a
través de un acuerdo negociado del conflicto entre
israelíes y palestinos y que las Resoluciones del
Consejo de Seguridad de Naciones Unidas 243, 338 y
1397, la Hoja de Ruta del Cuarteto y la Iniciativa
Árabe para la Paz, constituyen una base sólida para
una solución.
Turquía
apoya la visión para la región, en donde dos
estados, Israel y Palestina, vivan codo con codo en
paz y dignidad dentro de fronteras seguras y
reconocidas internacionalmente.
Turquía contribuye activamente a los esfuerzos de la
comunidad internacional para alcanzar la paz en
Oriente Medio. Beneficiándose de las excelentes
relaciones que ha mantenido tradicionalmente con
ambas partes, Turquía está favorablemente
dispuesta a desempeñar un papel constructivo que
complemente los esfuerzos en este sentido. Las
relaciones diplomáticas de Turquía con Israel que
datan de 1949 se han desarrollado progresivamente
con el paso del tiempo para beneficio de ambos
países y de la estabilidad regional en su conjunto.
Turquía cree que conforme la paz echa raíces en esta
geografía castigada por los acontecimientos, sus
vínculos y cooperación con Israel servirán como
ejemplo para otros países de la región. La reunión
facilitada por Turquía en Istanbul el 1 de
septiembre de 2005 entre los Ministros de Asuntos
Exteriores de Israel y Pakistán con objeto de
establecer relaciones diplomáticas, puede citarse
como un ejemplo. A petición de ambas partes, Turquía
participa asimismo en la Presencia Internacional
Temporal en Hebrón (TIPH). Turquía continuará siendo
receptiva a las necesidades de las partes para
prestar su asistencia en el proceso de paz y
permanece a disposición de las partes para asumir
cualquier papel que se le pida y que sirva para
facilitar el avance de este proceso.
Intercambio de visitas al más alto nivel, incluyendo
visitas oficiales del anterior Presidente Ahmet
Necdet Sezer en julio de 2006 a la región, y del
Presidente de la Autoridad Nacional Palestina Mahmud
Abbas en abril de 2006 y el Primer Ministro israelí
Ehud Olmer en febrero de 2007 a Turquía, fueron
ocasiones importantes para que Turquía reiterase su
disposición a ayudar.
Más recientemente, la larga gira que el Ministro de
Exteriores Ali Babacan realizó durante el mes de
octubre de 2007, que incluyo Palestina e Israel, es
una expresión explícita del gran interés y sincero
deseo de Turquía de desempeñar un papel constructivo
en la búsqueda de una resolución a los problemas que
abruman la región.
Poco tiempo después, los Presidentes Peres y Abbas
realizaron una visita conjunta sin precedentes a
Turquía entre el 11 y el 13 de noviembre de 2007.
La Conferencia de Anápolis que tuvo lugar en
noviembre de 2007, que contó asimismo con la
participación de Turquía, supuso un punto de
inflexión crítico en beneficio de los esfuerzos
dirigidos a retomar el proceso en busca de una paz
justa y duradera, que Turquía espera con todo
interés produzca los resultados tangibles esperados
a finales de 2008.
Turquía teme, sin embargo, que la actual división
política en el seno de Palestina vaya en detrimento
de la causa palestina y que pueda minar
potencialmente la aplicación de cualquier acuerdo
futuro que pueda alcanzarse en este proceso.
Turquía cree igualmente que la paz en el Medio
Oriente sólo podrá ser viable si ésta es global y
que es imperativo que se reaviven todos los canales
del proceso de paz.
Confiando en el mérito de potenciar la cooperación
económica como medida eficaz para promover la
confianza mutua, Turquía tomó también la iniciativa
este año pasado de poner en marcha una nueva
plataforma tripartita, a la que se es referida
como el Foro de Ankara, para promover las
relaciones económicas y comerciales entre Israel y
la Autoridad Palestina con la participación de
Turquía. En este contexto, en enero de 2006,
Turquía, la Autoridad Palestina e Israel
suscribieron una serie de acuerdos bilaterales sobre
el proyecto para revitalizar la Zona Libre
Industrial de Erez en Gaza. A la espera de que se
den condiciones más favorables, se confía que con
la aplicación de este proyecto se creen
oportunidades de empleo para unos seis mil
palestinos aproximadamente.
El 13 de noviembre de 2007 se emitió una declaración
conjunta durante la 7ª reunión del Foro de Ankara,
que contó con la participación de Turquía, Israel y
la Autoridad Nacional Palestina, apoyando el inicio
de un proyecto similar en Tarqumiah en Cisjordania,
como un proyecto empresarial que sirva para sentar
las bases de la dimensión económica de una paz
sostenible.
Turquía ha estado también facilitando asistencia a
la Autoridad Palestina en sectores tales como la
salud, la educación, las finanzas públicas, la
creación de instituciones, la seguridad, el turismo
y la agricultura. En el marco de un plan de acción
adoptado en 2003 Turquía ha facilitado una
importante ayuda humanitaria, incrementó el número
de becas asignadas a los estudiantes y cadetes de
policía palestinos, organizó diversos programas de
formación profesional y donó 25 mil uniformes de
policía. La Agencia de Cooperación y Desarrollo
turca (TIKA) estableció una oficina regional en
Ramallah durante la visita del Primer Ministro
Erdogan, para ayudar a canalizar la ayuda financiera
y técnica de Turquía a la Autoridad Palestina. Más
recientemente, Turquía se comprometió a donar 150
millones de dólares EEUU para financiar diversos
proyectos que la Autoridad Palestina desarrollará
durante los próximos tres años, en la Conferencia
Internacional de Países Donantes para Palestina que
tuvo lugar en París el 17 de diciembre de 2007. Esta
cifra representa la suma más alta en ayuda que
Turquía ha concedido hasta la fecha a un solo país.
En Líbano, Turquía es el único país de la región que
participa en UNIFIL con una fragata, dos corbetas y
un contingente adicional de tierra de 261 miembros
sobre el terreno. Como tal, es uno de los más
importantes contribuyentes a UNIFIL. Esta decisión
siguió a una gestión diplomática activa para poner
fin al derramamiento de sangre en Líbano durante el
verano de 2006. La decisión de Turquía de participar
en UNIFIL, adoptada por el Parlamento turco en
septiembre de 2006 y prorrogada para un año más en
2007, demuestra la confianza que se ha depositado
en su capacidad para contribuir de manera singular
al restablecimiento de la estabilidad en la región.
Turquía complementa asimismo sus esfuerzos en pro
del mantenimiento de la paz con ayuda humanitaria
donde figura entre los 15 primeros países que
facilitan tal ayuda al Líbano. Hasta la fecha, ha
donado 50 millones de dólares al gobierno libanés.
La ayuda directa y la asistencia prestada por ONG
turcas superan con mucho la cifra oficial. Turquía
ha puesto en pie numerosas escuelas prefabricadas y
tiene intención de construir un hospital en Líbano.
Ha desarrollado asimismo una intensa actividad
diplomática al más alto nivel para ayudar a superar
el impasse político en las elecciones
presidenciales, el cual, si no se resuelve con
rapidez, se teme de que pueda provocar una mayor
desestabilización del país.
Las relaciones de Turquía con sus vecinos tales como
Siria e Irán continúan desarrollándose
positivamente. Está asimismo convencida de que
ofrece igualmente un canal útil al apoyar los
esfuerzos diplomáticos para implicarles en la
cooperación internacional. En este sentido, anima a
Siria a que coopere plenamente con la comunidad
internacional en Irak, Líbano y el Proceso del Medio
Oriente. Lo mismo hace en relación con Irán. Con
respecto a la cuestión del programa nuclear de Irán
Turquía apoya el derecho de las naciones a
desarrollar la energía nuclear para fines pacíficos
y respalda una solución diplomática a esta cuestión
al mismo tiempo que anima a Irán a cumplir con las
expectativas de la comunidad internacional sobre
esta cuestión. La visita a Turquía del Presidente
sirio Esad en octubre de 2007 y del Viceprimer
Ministro Dardari en enero de 2008, y las visitas a
Damasco y Teherán del Ministro turco de Asuntos
Exteriores Ali Babacan en octubre de 2007 fueron una
oportunidad para reafirmar la tendencia positiva en
las relaciones bilaterales así como para
transmitirles una vez más mensajes para que cooperen
con la comunidad internacional.
IRAK
Los
acontecimientos que se están sucediendo en Irak y el
deterioro del clima de seguridad continúan
preocupando a la comunidad internacional, al igual
que a Turquía como un tema prioritario. Turquía
desea ver el rápido restablecimiento de la
estabilidad y la seguridad en un Irak democrático
libre de violencia, en paz consigo mismo y con sus
vecinos y plenamente reintegrado en la comunidad
internacional. La preservación de la unidad y la
integridad territorial de Irak ha sido siempre un
objetivo prioritario de Turquía. Esto es vital no
sólo para Irak sino también para la estabilidad y la
paz en los países vecinos, en la región más amplia
del Medio Oriente y en el mundo en su conjunto.
Turquía
ha sido quien más ha sufrido en términos de
problemas humanitarios, económicos y de seguridad
como resultado de los acontecimientos que se han
sucedido en Irak y en su entorno en el curso del
último cuarto de siglo. Es por tanto vital para sus
intereses ver un rápido retorno a la normalidad, la
paz y la estabilidad en Irak.
Así
Turquía continúa de forma natural apoyando el
proceso político y permanece firmemente comprometida
en la ayuda a Irak en su búsqueda por la seguridad,
la paz y la estabilidad. La aportación de Turquía a
estos fines es visible en numerosos ámbitos.
Turquía
ha desempeñado un papel instrumental, ampliamente
reconocido, alentando una participación amplia,
particularmente de los suníes, en el proceso
político. Turquía continúa manteniendo contactos con
grupos que representan a los principales segmentos
de la sociedad iraquí en un esfuerzo por promover
un acercamiento y alienta el diálogo político y la
reconciliación nacional.
Turquía
ha organizado una serie de charlas y seminarios para
representantes de los partidos políticos iraquíes
sobre instituciones democráticas y procesos
constitucionales, electorales y legislativos. Cerca
de 700 funcionarios, políticos, militares y
periodistas iraquíes se beneficiaron de programas de
formación impartidos en Turquía.
Consciente de la importancia vital que tiene el
reconstruir la red de seguridad nacional y
capacidades de Irak, Turquía ha venido contribuyendo
a la Misión de Formación de la OTAN para Irak. La
contribución de Turquía como principal arteria de
suministro a Irak es crucial para los esfuerzos de
reconstrucción en este país. Más de un millón de
camiones transportan bienes de primera necesidad a
Irak a través de Turquía cada año. En este proceso,
el número significativo de ciudadanos turcos que han
sido secuestrados, tomados como rehenes o que han
perdido la vida víctimas del terror en Irak ha sido
naturalmente una fuente de gran preocupación y dolor
para Turquía.
El
Gobierno turco nombró un Enviado Especial para
coordinar los esfuerzos nacionales e internacionales
de Turquía con respecto a Irak.
Turquía
ha designado igualmente un Coordinador Especial para
la Reconstrucción y Ayuda Humanitaria a fin de
movilizar y canalizar la ayuda de Turquía a Irak.
Turquía se ha comprometido a donar 50 millones de
dólares, de los que un 20% han sido ya asignados a
los esfuerzos de reconstrucción, y ha donado más de
5,4 millones de dólares en ayuda humanitaria. A
pesar de las condiciones adversas que prevalecen en
el país, cientos de constructores turcos que operan
en Irak han asumido llevar a cabo proyectos de
construcción por valor de 3,5 mil millones de
dólares. La reconstrucción del Hospital Razi en
Bagdad es uno de estos proyectos.
Turquía
continúa proclamando su preocupación, compartida
asimismo por otros, en relación con el desarrollo de
los acontecimientos en Kirkuk que es un microcosmos
de Irak en todos los aspectos. Es una ciudad que
pertenece al pueblo iraquí en su conjunto y no se
puede permitir a ningún grupo o comunidad
adjudicarse el monopolio del gobierno administrativo
y político de esta provincia. Por tanto el actual
debate sobre Kirkuk será una prueba de fuego para
Irak. Turquía sigue de cerca el debate que se está
llevando a cabo sobre el futuro estatuto de Kirkuk y
las acciones unilaterales que han modificado ya el
equilibrio demográfico en la provincia. En una carta
dirigida al Secretario General de la ONU (5),
Turquía subrayó la naturaleza delicada de Kirkuk y
puso de manifiesto la necesidad de mantener el
carácter multiétnico y multicultural de la ciudad
mediante la preservación de su estatuto especial.
El
destino de Kirkuk es un tema sumamente sensible.
Los intentos de aceptar como un hecho consumado el
estatuto de la ciudad multiétnica de Kirkuk que ha
sido hogar de todos los grupos étnicos de Irak a
través de la historia supondría un serio revés para
Irak en su conjunto.
Turquía
acogió con simpatía el aplazamiento del referendo
sobre el estatuto de Kirkuk, cuya celebración se
había programado prematuramente para finales de
2007. Se está evidenciando un creciente
reconocimiento en el seno de la comunidad
internacional de que tal referéndum exigiría el
logro de un consenso entre todos los grupos que
componen la población de la ciudad, posición que
Turquía apoya enérgicamente.
Turquía
continúa asimismo promoviendo consultas entre Irak y
sus vecinos. La iniciativa del “Foro de Vecinos”
puesta en marcha por Turquía en enero de 2003 con
anterioridad a la intervención en Irak bajo la
dirección de los EEUU ha convocado nueve reuniones
formales y tres oficiosas a nivel de Ministros de
Exteriores. Este mecanismo ha demostrado sus méritos
como una plataforma útil para el intercambio de
puntos de vista y para la armonización de las
posiciones regionales al objeto de contribuir a la
paz y la estabilidad duraderas en Irak. Invitados
por Turquía, la UE, la OCI y la LA estuvieron
presentes por primera vez en la 8ª Reunión Oficial
de Ministros de Exteriores de Países Vecinos de Irak
celebrada en Istanbul el 30 de abril de 2005.
A
propuestas de Turquía se procedió a la ampliación
del foro para incluir a los Miembros Permanentes del
Consejo de Seguridad de la ONU y a los G8. La
reunión preparatoria subministerial que tuvo lugar
en Bagdad el 10 de marzo de 2007 en este contexto, y
que acogió también a Irán y Siria junto con EEUU,
fue la primera que se celebró en Irak propiamente
dicho. La Reunión Ministerial tuvo lugar el 4 de
mayo de 2007 en Sharm el Sheik. Los participantes en
la Conferencia reiteraron su apoyo a Irak a fin de
fortalecer su unidad nacional, reestablecer la
estabilidad y alcanzar la reconciliación nacional.
La Conferencia decidió acelerar la creación de tres
grupos de trabajo para acometer la cooperación en
materia de seguridad y de control fronterizo;
facilitar ayuda a los iraquíes desplazados; y cubrir
las necesidades en materia de energía y electricidad
de Irak. Turquía es miembro de los tres grupos y fue
país anfitrión del Grupo de Trabajo sobre Energía
los días 28 y 29 de junio de 2007.
La
segunda Reunión de Ministros de Asuntos Exteriores
de Países Vecinos de Irak en su formato ampliado, co-presidida
por el Primer Ministro Recep Tayyip Erdogan de
Turquía y el Primer Ministro Nuri El-Maliki de Irak,
se celebró en Istanbul los días 2 y 3 de noviembre
de 2007 y contó asimismo con la asistencia del
Secretario General de la ONU Ban Ki-moon.
La
reunión, en la que la OCI, la LA y la UE estuvieron
también representadas, tuvo como objetivo la
búsqueda de la manera concreta de contribuir a los
esfuerzos del Gobierno y del pueblo iraquí para
restablecer la paz, la estabilidad y la prosperidad
del país y sirvió para que los países participantes
reiteraran su compromiso para con la integridad
territorial, la unidad, la soberanía y la
independencia de Irak, como quedó reflejado en el
Comunicado Final, que ha circulado posteriormente
como un Documento oficial de la ONU (6).
Si bien
se reiteró en la reunión el valor y la importancia
del proceso de países vecinos actualmente en marcha
y en continua expansión, se confirmó la continuación
del proceso del núcleo de países vecinos así como
de los grupos de trabajo que se iniciaron tras la
Reunión de Ministros de Asuntos Exteriores del Grupo
Ampliado de Países Vecinos de Sharm El Sheik. La
reunión secundó asimismo la creación de un
“mecanismo de apoyo” ad hoc en Bagdad y dio la
bienvenida a la oferta de Naciones Unidas para
dotarlo con recursos.
La
próxima Reunión Ministerial ampliada tendrá lugar en
Kuwait en 2008.
La
reunión fue también una oportunidad para que los
Ministros de Asuntos Exteriores de Turquía, EEUU e
Irak mantuviesen una reunión trilateral cuyo tema
central fue la lucha contra el terrorismo.
Otra
vía del Foro de Países Vecinos de Irak son las
reuniones de Ministros de Interior para la
cooperación sobre temas relacionados con la
seguridad. Los Ministros de Interior de Irak y de
sus vecinos firmaron un protocolo sobre Cooperación
en materia de Seguridad en Yeddah el 18 de
septiembre de 2006. La reunión más reciente de
Ministros de Interior de Países Vecinos tuvo lugar
en Kuwait el 23 de octubre de 2007.
Una
cuestión que continúa siendo el principal origen de
desencuentros es el asilo facilitado a elementos
terroristas y afiliados del PKK/KONGRA-GEL en el
norte de Irak que representan una seria amenaza para
la seguridad de Turquía y que requiere la rápida
adopción de medidas efectivas por parte del Gobierno
de Irak para su erradicación.
La
organización terrorista PKK, reconocida como tal por
los EEUU, la OTAN y la UE, se ha cobrado más de
30.000 vidas inocentes en Turquía.
Turquía
ha dejado claro a todas las partes afectadas que la
amenaza terrorista contra Turquía que tiene su
origen en territorio iraquí es un tema que exige una
atención inmediata y la urgente adopción de medidas
efectivas basadas sobre el principio de “tolerancia
cero” contra el terrorismo. Consecuentemente,
Turquía ha manifestado repetidamente su expectativa
de que Irak debe emprender acciones urgentes para
que se ilegalice y se ponga fin a la presencia de
esta organización terrorista que opera desde su
territorio contra su vecino.
Habiendo mostrado una gran prudencia al responder de
una forma constructiva a todas las iniciativas
diplomáticas para poner fin a esta presencia al otro
lado de su frontera, Turquía ha reafirmado
igualmente al más alto nivel su determinación de
eliminar esta amenaza que ya no puede tolerar por
más tiempo.
El 17
de octubre de 2007, la Gran Asamblea Nacional de
Turquía autorizó unánimemente al Gobierno turco para
tomar las medidas oportunas, incluyendo, si fuera
necesario, operaciones a través de la frontera
contra el PKK como una cuestión de defensa nacional,
en la justificada lucha contra el terrorismo.
Las
operaciones llevadas a cabo subsiguientemente contra
objetivos del PKK en el norte de Irak se han
realizado con este telón de fondo y en base a este
marco. La organización terrorista PKK es el único
objetivo de estas operaciones, y de ninguna manera
lo es el propio Irak o la población iraquí.
Entre
otros temas de nuestras relaciones bilaterales, esta
cuestión se ha suscitado con carácter prioritario
en numerosas reuniones con nuestros homólogos
iraquíes, incluyendo visitas de alto nivel a
Turquía tales como las del Vicepresidente Tariq Al-Hashimi
en agosto y octubre de 2007, las del Primer Ministro
Maliki en noviembre de 2006 y agosto de 2007, y las
del Ministro de Exteriores Hoshyar Zebari en julio
de 2006 y abril de 2007.
Las
legítimas preocupaciones y expectativas de Turquía
en relación con la eliminación de la presencia del
PKK en la vecina Irak fue el mensaje central
transmitido por el Ministro de Asuntos Exteriores
Ali Babacan con ocasión de su visita a Bagdad el 23
de octubre de 2007.
Durante
los primeros meses de 2007 Turquía abrió un
Consulado General en Mosul como su segunda
representación en Irak después de su Embajada en
Bagdad que ha estado funcionando plenamente durante
los últimos cuatro años. Turquía está asimismo
preparando la apertura de un Consulado General en
Basra en 2008.
LA
FEDERACIÓN RUSA
Rusia
ha sido tradicionalmente un importante vecino para
Turquía a través de la historia. El derrumbe de la
Unión Soviética y el surgimiento de la Federación
Rusa dieron lugar a una nueva fase en las
relaciones turco-rusas, que se remontan a más de 500
años. Rusia fue la primera gran potencia que
reconoció el Gobierno de Ankara durante la Guerra de
Independencia.
Ambos
países comparten el objetivo de trabajar para
potenciar la paz, la estabilidad y la prosperidad
económica en la región. Los cambios que se han
producido en la escena internacional y las nuevas
amenazas y desafíos que ponen en peligro la paz y la
estabilidad en diversas partes del mundo han
demostrado que el fortalecimiento de la cooperación
entre Turquía y Rusia es un aspecto importante de la
seguridad, la estabilidad y el bienestar de ambos
tanto a nivel global como regional. Actualmente, la
confianza mutua, la amistad y la cooperación
constituyen los fundamentos de una buena relación de
vecindad, que Turquía desea continuar desarrollando
para beneficio de los intereses mutuos de ambos
países.
Se
pueden observar resultados concretos de la
cooperación en materia de economía y energía. El
acuerdo firmado entre Turquía y Rusia para el
transporte de gas natural ruso a Turquía a través de
un gaseoducto que discurre sumergido por el Mar
Negro, conocido como la Corriente Azul, oficialmente
inaugurado en noviembre de 2005, es un ejemplo de
esta cooperación. De hecho Turquía comenzó ya a
recibir gas natural a través del gaseoducto en
febrero de 2003. Aproximadamente el 70% del gas
natural que se consume en Turquía se importa de la
Federación Rusa. El actual volumen comercial entre
Turquía y la Federación Rusa sobrepasa los 25 mil
millones de dólares, convirtiendo a Rusia en el
segundo socio comercial más importante de Turquía
después de Alemania. Sin embargo, debido a la enorme
cantidad de gas natural que se importa de Rusia
existe un importante déficit desfavorable a Turquía
en la balanza comercial con este país. Los
constructores turcos han conseguido una importante
participación en el mercado de la construcción de
Rusia con contratos valorados en cerca de 23.5 mil
millones de dólares, mientras que las inversiones de
las empresas turcas en Rusia superan los 5.6 mil
millones de dólares. Unos 2.5 millones de turistas
rusos visitaron Turquía en 2007. Todas estas
magnitudes son un claro indicativo de la senda
positiva de nuestras relaciones bilaterales que
culminaron con la conmemoración del año 2007 como
el Año de Rusia en Turquía y continuará a través
de 2008 como el Año de Turquía en Rusia.
Asimismo, las visitas reciprocas entre Turquía y la
Federación Rusa han servido para fortalecer los
vínculos bilaterales y diversificar las áreas de
cooperación entre los dos países. La firma del “Plan
de Acción para la Cooperación entre Turquía y la
Federación Rusa en Eurasia” el 16 de noviembre de
2001 muestra la voluntad de ambas partes de mejorar
y acrecentar su cooperación bilateral al nivel de
partenariado multidimensional.
Las
relaciones bilaterales cobraron nuevo auge con la
visita oficial a Rusia del Ministro de Asuntos
Exteriores en 2004. Fue ésta la primera visita
oficial a nivel de Ministro de Exteriores de Turquía
a la Federación Rusa en ocho años. Durante la
visita, ambas partes reiteraron su voluntad de
impulsar la cooperación bilateral al nivel propio de
un partenariado multidimensional. El Ministro de
Asuntos Exterior hizo sendas visitas a Moscú en
mayo de 2004 y en noviembre de 2006 en el marco de
las reuniones multilaterales que sirvieron también
como una oportunidad para mantener contactos
bilaterales. El Ministro ruso de Exteriores Lavrov
visitó también Turquía en mayo de 2006 en
reciprocidad.
La visita oficial del Presidente Putin a Turquía en
diciembre de 2004, fue la primera visita de un
líder ruso en la historia de las relaciones
turco-rusas, exceptuando la visita del presidente
del Soviet Supremo Podgorni en 1972. Esta visita
histórica sirvió para dar un fuerte impulso a las
relaciones bilaterales como queda reflejado en “la
Declaración Conjunta sobre la Intensificación de la
Amistad y la Asociación Multidimensional” emitida
tras concluir la misma. El anterior Presidente
Ahmet Necdet Sezer realizó una visita oficial Rusia
en junio de 2006 en reciprocidad, altamente
significativa por ser la primera de un mandatario
turco de tan alto nivel durante el periodo de la
Federación Rusa.
Las
sucesivas visitas del Primer Ministro Erdogan a la
Federación Rusa en enero, mayo y julio de 2006,
junto con la participación del Presidente Putin en
la ceremonia de inauguración del gaseoducto
Corriente Azul en Samsun el 17 de noviembre de 2005
y la Cumbre del BSEC para conmemorar el 15º
aniversario de la Organización en Istanbul el 25 de
junio de 2007 sirvieron también para potenciar los
vínculos y la cooperación bilaterales en áreas de
interés mutuo. El principal interés de estas
visitas se centró en la potenciación de la
cooperación económica en materia de energía, entre
otros.
EL
CAUCASO MERIDIONAL
Paz,
estabilidad y cooperación en el vecino Cáucaso son
de importancia vital para Turquía que disfruta de
estrechos vínculos políticos, económicos y sociales
con los pueblos de esta región. La actitud de
Turquía con respecto al Cáucaso Meridional esta
presidida por su deseo de establecer un clima que
favorezca la cooperación global con la participación
de todos los países de la región.
Si bien
la región ofrece un gran potencial para el bienestar
de sus habitantes, éste no se produce debido a la
existencia de una serie de conflictos. Conflictos
congelados pendientes de una solución continúan
haciendo peligrar la paz y la estabilidad regionales
en el Cáucaso Meridional. Turquía aboga que las
soluciones a través de medios pacíficos a los
conflictos congelados existentes deberían
fundamentarse sobre la integridad territorial y
soberanía de Azerbaiyán y Georgia.
Turquía
realiza por tanto todos sus esfuerzos para
contribuir a la resolución de los mismos, la
disminución de la tensión en la zona, así como
promover una interacción e integración más estrechas
de los países de la región con el mundo en su
conjunto, y particularmente con la comunidad
euro-atlántica. Esta región es también
estratégicamente importante para la estabilidad y la
prosperidad en el más amplio contexto de Eurasia
debido a sus recursos energéticos y a los
corredores de oleoductos.
A fin
de realizar su visión de paz, estabilidad y
prosperidad económica en su región, Turquía continúa
simultáneamente invirtiendo en la infraestructura
de cooperación regional a través de importantes
proyectos en materia de energía y transporte tales
como el oleoducto y gaseoducto Baku-Tbilisi-Ceyhan y
Baku-Tblisi-Erzurum ahora totalmente operativos, y
el ferrocarril Baku-Tbilisi-Kars, cuya ceremonia
de puesta de la primera piedra contó con la
asistencia de los presidentes de Turquía, Georgia y
Azerbaiyán. El BTK constituirá un enlace
ininterrumpido y altamente necesario en la extensa
red ferroviaria Eurasiática, así como un corredor de
transporte importante que conectará Occidente con
Oriente.
Turquía, que reconoció la independencia de los tres
estados de la región en 1991 tras la desaparición
de la URSS, ha desarrollado una estrecha asociación
con Azerbaiyán con quien comparte una lengua, una
cultura y una historia comunes. Turquía ha sido un
firme defensor de Azerbaiyán en sus esfuerzos para
consolidar su independencia, preservar su
integridad territorial y hacer realidad su potencial
económico fruto de los abundantes recursos naturales
de la zona del Mar Caspio. Las excelentes relaciones
entre Turquía y Azerbaiyán continúan floreciendo.
El frecuente intercambio de visitas al más alto
nivel, la más reciente de las cuales fue la del
Primer Ministro Erdogan a Baku en junio de 2005,
sirve para fortalecer aún más los estrechos lazos
existentes entre los dos países. En este sentido,
poco después de asumir la Presidencia, el Presidente
Abdullah Gül realizó su segunda visita oficial al
exterior a Azerbaiyán el 6 de noviembre de 2007. Más
tarde, en el mismo mes, el Presidente Aliev de
Azerbaiyán asistió a la inauguración del
interconector de gas natural entre Turquía y Grecia
en la frontera turco-griega, que enlaza el BTE con
Grecia a través de la red nacional turca y enlazará
a continuación con Italia en el año 2011.
El
conflicto de Nagorno-Karabagh figura como principal
obstáculo a la estabilidad política, el desarrollo
económico y la cooperación regionales en el Cáucaso.
Como miembro del Grupo de Minsk en el marco de la
OSCE, Turquía considera que el Proceso de Minsk es
un mecanismo útil para una solución pacífica, justa
y duradera del conflicto, en el marco de la
integridad territorial de Azerbaiyán. Apoya
igualmente el Proceso de Praga en el contexto
iniciado en 2004 por los copresidentes del Proceso
de Minsk, y espera que produzca resultados
tangibles.
Turquía fue uno de los primeros países en reconocer
la independencia de Armenia. Sin embargo, una serie
de preocupaciones surgidas a causa de las políticas
aplicadas por Armenia han impedido que se
establezcan relaciones diplomáticas formales.
Turquía
no se opone a la normalización de relaciones con
Armenia, si este país revisa sus políticas y
adopta planteamientos que sean compatibles con las
relaciones de buena vecindad. Turquía espera que
Yerevan se dé cuenta de que su violación de los
principios del derecho internacional y de las
Resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de
Naciones Unidas, así como su insistencia en el
empeño de políticas de enfrentamiento junto con la
diáspora Armenia, continuarán impidiendo seriamente
la normalización de las relaciones y,
consecuentemente, el establecimiento de
relaciones diplomáticas con Turquía.
En este
sentido, Turquía cursó una invitación a Armenia para
establecer una comisión conjunta de historia que
llevase a cabo investigaciones sobre los
acontecimientos de 1915 en sus archivos así como en
los de terceros países más relevantes, y hacer
público los hallazgos. Esta fue una manifestación
clara del deseo de Turquía de arrojar luz sobre
acontecimientos históricos controvertidos que pueda
servir como un paso adelante en la normalización de
las relaciones. Mientras que esta importante
iniciativa de apertura ha contado con el apoyo de
terceros países, para asombro de Turquía, no ha
recibido hasta la fecha una respuesta favorable por
parte de Armenia. Esta propuesta continúa estando
sobre la mesa.
Turquía tiene igualmente una relación de
partenariado con Georgia. El mantenimiento de la
integridad territorial de Georgia y el fomento de
los vínculos existentes tienen gran importancia para
Turquía. Los conflictos de Abjazia y Osetia
Meridional hacen peligrar la paz y la estabilidad no
sólo en Georgia sino en la región en su totalidad.
Turquía ha apoyado de manera consistente una
solución pacífica de esos conflictos dentro del
marco de la integridad territorial de Georgia y
ha manifestó su disposición a asumir un papel de
mediador que facilite el logro de una solución
pacífica del conflicto de Abjazia, si así lo desean
las partes.
Tras el
aumento de la tensión entre Georgia y Rusia así como
a nivel interno en el otoño de 2007, Turquía
aplaudió la decisión de Georgia de celebrar
elecciones presidenciales anticipadas el 5 de enero
de 2008. Turquía cree que estas elecciones, en las
que el Presidente Saakashvili renovó su mandato, y
las elecciones legislativas que seguirán son pasos
importantes en el camino hacia la consolidación de
la democracia y la restauración de la estabilidad
política en el país vecino.
El
intercambio de numerosas visitas de alto nivel en
los últimos años ha dado un nuevo impulso a las
relaciones bilaterales. Tanto el anterior Presidente
Ahmet Necdet Sezer como el Presidente Mikheil
Saakashvili intercambiaron visitas oficiales en
2006. El Presidente Gül visitó Georgia el 20 de
noviembre de 2007 con ocasión de la ceremonia de
puesta de la primera piedra del ferrocarril Baku-Tbilisi-Kars.
Durante la visita, Turquía y Georgia firmaron un
Acuerdo de Libre Comercio, que representa el
acuerdo más liberal que Turquía haya jamás firmado
con ningún otro país. El Primer Ministro de
Georgia Nogaideli realizó igualmente sendas visitas
oficiales a Turquía en 2006 y 2007.
Turquía
ha acogido asimismo a todos los países de la región
en el seno de la Organización para la Cooperación
Económica en el Mar Negro en una apuesta por
promover un entorno de confianza mutua y de
cooperación entre los actores regionales.
Asimismo, Turquía cree que puede ser un actor
instrumental en la aplicación de la Política de
Vecinos Europeos de la UE en el Cáucaso Meridional
que servirá para promover el progreso en la amplia
agenda de reformas en la región. En este contexto,
Turquía da la bienvenida a la conclusión en
noviembre de 2006 de los Planes de Acción de la UE
con los países del Cáucaso Meridional, con el
objetivo de promover la cooperación y el diálogo
interregional.
ASIA
CENTRAL
El pueblo turco tiene estrechos lazos culturales y
afinidades lingüísticas con los pueblos de Asia
Central. Turquía |