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NOTA SOBRE LAS ALEGACIONES ARMENIAS
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ACONTECIMIENTOS
RECIENTES:
-
Turquía ha enfrentado desde hace
mucho tiempo una campaña sistemática
de difamación emprendida por grupos
de presión armenios que viven en
diferentes países.
-
Los
círculos armenios realizan todos los
esfuerzos para conseguir la
publicación de muchos libros sobre
sus alegaciones concernientes a los
acontecimientos de 1915, así como de
artículos de autores que apoyan los
puntos de vista armenios en revistas
y periódicos de gran difusión.
-
Las organizaciones armenias también
orquestan muchas juntas,
conferencias y simposios con el fin
de acumular apoyo y conseguir tanta
publicidad como sea posible. De
manera similar financian la
realización de documentales que
abogan por las reclamaciones de los
armenios y también promueven la
presentación de estos documentales
en cuantos canales de televisión les
sea posible.
-
La opinión pública, especialmente
en los países occidentales, se ve
afectada por dichos documentales,
libros y artículos y sus Parlamentos
están bajo constante presión para
reconocer las alegaciones armenias
como una “verdad histórica
innegable”.
-
Las actividades de las
organizaciones de la diáspora
armenia están siendo apoyadas por el
estado armenio. De hecho, las
misiones diplomáticas armenias en el
extranjero llevan a cabo actividades
con el fin de que estas alegaciones
sean reconocidas por las
legislaturas nacionales.
-
Recientemente, la diáspora armenia
ha incrementado sus actividades
organizadas con el fin de que sus
reclamaciones de genocidio infundado
sean reconocidas como “genocidio”
por los parlamentos nacionales y
locales.
-
Los parlamentos y otras
instituciones políticas no son los
foros apropiados para debatir y
aprobar juicios sobre periodos
disputados de la historia.
-
Existen a menudo discrepancias
entre la historia y la memoria. De
hecho, los recuerdos raramente
reflejan la verdad histórica
concerniente a un periodo o evento
histórico acontecido. Los recuerdos
de diferentes sociedades casi
siempre difieren. Es imposible para
una sociedad adoptar los recuerdos
de otra. Además, es injusto esperar
que una sociedad adopte los
recuerdos de otra.
-
Es particularmente por esta razón
que los acontecimientos pasados y
los periodos controvertidos de la
historia deberían de dejarse en
manos de los historiadores para su
estudio y evaluación
desapasionados.
-
Turquía no tiene miedo de enfrentar
su historia y de hecho, alienta a
los miembros de la comunidad
académica internacional a analizar
los acontecimientos de 1915.
-
Con el fin de esclarecer este
asunto histórico en disputa, el
gobierno turco ha abierto todos sus
archivos, incluyendo los registros
militares, a todos los
investigadores. El acceso a los
archivos otomanos a través de la
Internet también es posible.
-
Además, Turquía alienta a los
historiadores, eruditos e
investigadores a examinar libremente
y discutir este asunto histórico en
cada foro, y en todas las
publicaciones, incluyendo aquellas
que defienden los puntos de vista
armenios, que se encuentran
disponibles en librerías,
bibliotecas, etc.
-
Con el fin de contar con un
análisis objetivo y completo de las
relaciones turco-armenias, los
archivos armenios también deberían
de ser abiertos y ponerse a la
disposición del público y de los
investigadores. Los registros sin
editar e inaccesibles de la
República Armenia en Yereván, de la
Federación Revolucionaria Armenia en
Boston, del Patriarcado Armenio en
Jerusalén y de ASALA –una
organización terrorista ubicada en
Yereván- deberían de ser
examinados. Sólo aquellos que temen
la verdad limitarían el ámbito de
tal investigación. Para alcanzar la
verdad, los historiadores deben de
tener acceso a todos los archivos
relacionados.
-
A este respecto, en 2005, Turquía
ha propuesto oficialmente al
gobierno de Armenia el
establecimiento de una comisión
conjunta de historia compuesta por
historiadores y otros expertos de
ambas partes para estudiar juntos
los acontecimientos de 1915, no
solamente en los archivos de Turquía
y Armenia, sino también en los
archivos de terceros países
relevantes, y para compartir sus
hallazgos con el público. Los
expertos y eruditos de terceros
países también pueden participar en
esta Comisión.
-
Dicha Comisión, ayudando a Turquía y
Armenia a reducir sus
interpretaciones divergentes con
respecto a los acontecimientos de
1915, también contribuirá
cualitativamente a la normalización
de las relaciones turco-armenias.
-
Nuestra propuesta está en la mesa,
pero no hemos recibido aún una
respuesta positiva de la parte
Armenia.
REALIDADES
HISTÓRICAS:
-
Los turcos y los armenios han vivido
en paz en Anatolia por más de ocho
siglos. Dispersos a través de los
territorios otomanos, los armenios
vivieron como sujetos leales, y en
algunos aspectos, privilegiados del
Imperio Otomano.
-
En el siglo XIX, numerosas familias
otomano-armenias alcanzaron la
prominencia como banqueros,
mercaderes e industriales
adinerados, pero fue al servicio del
gobierno que esta comunidad
realmente dejó huella. El ámbito de
las contribuciones armenias en este
aspecto se puede juzgar por el
siguiente desglose de puestos
significativos obtenidos por los
armenios en el siglo XIX:
-
Veintinueve armenios
obtuvieron el más alto rango
gubernamental de “pasha”
(general civil);
-
Habían 22 armenios “nazirs”
(ministros). Entre estos se
destacaban los Ministerios
de Asuntos Exteriores,
Finanzas, Comercio y
Servicios Postales;
-
Hay
armenios “nazirs”
(ministros), a decir,
Gabriel Noradonkyan and
Bedros Hallacyan, en los
gobiernos encabezados por
Ittahat Terrakki;
-
Numerosos armenios
estuvieron a cargo de
departamentos
gubernamentales relacionados
con una variedad de
funciones como la
agricultura, los censos y el
desarrollo económico;
-
En Parlamento Otomano
posterior a 1876 (Meclis-i
Mebusan), hubo treinta y
tres representantes
armenios;
-
En el aparato administrativo
provincial, hubo
literalmente cientos de
armenios oficiales en todos
los niveles;
-
Siete embajadores y once
cónsules generales y
cónsules armenios sirvieron
en el servicio diplomático
otomano;
-
Once profesores
universitarios de origen
armenio aportaron sus
valiosas contribuciones a la
vida académica otomana.
-
Lejos de estar sujetos a
discriminación y en relación al
número de su población total, los
armenios disfrutaron de un estatus
especial en el siglo XIX dentro de
la estructura gubernamental otomana.
-
En el curso del siglo XIX, el poder
del Imperio Otomano declinó
continuamente y las provincias
otomanas duraderas tales como
Serbia, Grecia y Bulgaria
emprendieron movimientos
nacionalistas separatistas. El
principal curso de acción de los
elementos separatistas y
nacionalistas durante este período
fue atraer la atención de las
Grandes Potencias, ganar su apoyo y
obtener nuevos derechos.
-
Significativamente,
durante este período de
levantamientos solamente uno de los
grupos étnicos cristianos en el
Imperio no fue grandemente afectado
por la ola creciente de
nacionalismo. Este grupo fue el de
los “Armenios Leales”, (millet-i
sadıka),
como usualmente se les llamaba en
los anales de la historia otomana.
-
Tres factores parecen haber
contribuido a esta situación:
-
La de facto
naturaleza dispersa
geográficamente del pueblo
armenio, la cual causó la
falta de tener una
población homogénea como
base en una región
específica del estado;
-
El bienestar económico
relativamente mejorado de la
población armenia, el cual
compartió una tradición
común con los turcos
musulmanes, y
-
La integración dentro de la
clase dominante otomana de
un gran número de armenios
entre 1850 y 1880.
-
Fue con la creación de dos comités
revolucionarios armenios, el comité
Hinchag formado en Ginebra, Suiza en
1887, y el Comité Dashnag,
establecido en Tbilissi, Georgia en
1890, que las aspiraciones
nacionales armenias comenzaron a
asumir una forma más clásica que
los otomanos llegaron a conocer y a
preocuparse en la primera mitad del
siglo.
-
Desde el principio, tanto los
Hinchags como los Dashnags adoptaron
el terror como una táctica principal
en su lucha, cuyo objetivo final era
la “liberación” de la “patria”
armenia de Anatolia del Este del
dominio otomano. Intentaron alterar
la estructura demográfica de ciertas
regiones masacrando y hostigando a
los turcos y a otros musulmanes en
estas regiones.
-
Las Grandes Potencias de aquellos
días comenzaron a ver a los armenios
como un instrumento importante que
podría manipularse en contra del
Imperio Otomano. Estas potencias
prometieron a los armenios un estado
armenio puramente étnico en Anatolia
del Este, en donde paradójicamente
constituían sólo una minoría.
-
El inicio de la Primera Guerra
Mundial y la entrada del Imperio
Otomano en la guerra en contra de
las Potencias Aliadas fueron vistos
por los armenios extremistas como
una gran oportunidad. Se sublevaron
en contra del gobierno otomano y
colaboraron con las fuerzas armadas
rusas invasoras y con otras fuerzas
extranjeras, lanzando ataques en
contra del ejército otomano y de los
civiles musulmanes desde detrás del
frente y perpetraron actos de
sabotaje.
-
En marzo de 1915, las fuerzas rusas
comenzaron a desplazarse hacia Van.
Inmediatamente, el 11 de abril de
1915, los armenios de Van iniciaron
una revuelta general, masacrando a
todos los turcos en las proximidades
para permitir que los rusos tuvieran
una conquista rápida y fácil de la
ciudad.
-
Debido a que no hubo una disminución
evidente de los ataques armenios, el
gobierno otomano finalmente actuó.
El 24 de abril de 1915, los comités
revolucionarios armenios fueron
cerrados y 235 de sus líderes fueron
arrestados por actividades en contra
del estado. Es esta fecha en la que
se hicieron dichos arrestos que se
ha venido utilizando anualmente en
años recientes por los grupos
nacionalistas armenios en el mundo
para conmemorar la “masacre” que
ellos alegan que ocurrió en ese
tiempo. Sin embargo, no ocurrió
ninguna masacre, ni en ese ni en
ningún otro tiempo durante la
guerra.
-
El gobierno otomano, enfrentando
enormes amenazas internas y externas
causadas por los armenios, en mayo
de 1915, recurrió a una medida
defensiva, la cual ningún país en
una situación similar dudaría en
tomar. Adoptó la Ley de Reubicación
para transferir a los armenios que
vivían en áreas afectadas por la
guerra a las provincias sureñas del
estado otomano.
-
El gobierno otomano ordenó a las
autoridades locales tomar las
medidas de seguridad necesarias para
la reubicación ordenada de los
armenios. Las órdenes expedidas para
dicho efecto se encuentran
disponibles en los archivos
otomanos. A pesar de estas medidas,
las condiciones de guerra y los
sentimientos de odio y venganza
locales habían causado la
realización de ataques en contra de
los convoyes durante el proceso de
transferencia. El gobierno trató de
prevenirlos. Además, los oficiales
o civiles que desobedecieron las
instrucciones del gobierno y
cometieron ofensas en contra de los
convoyes armenios, fueron llevados a
las Cortes Militares (“Divan-i Harbi
Örfi, 1915-1916).
-
Las Cortes decidieron tomar a 1673
personas en custodia y dictar
sentencias de muerte a 67
individuos. Los documentos
relacionados al caso se encuentran
disponibles en los archivos
otomanos. El principal objetivo de
las Cortes “Divan-i Harbi Örfi”
durante los años de 1915 y 1916 fue
proteger a los ciudadanos armenios
del Imperio de toda clase de
opresión y ataques. ¿Es posible que
un gobierno tendiente a cometer el
crimen de genocidio tome esta clase
de medidas preventivas y legales?
-
Es digno de mencionar que estas
audiencias deberían de distinguirse
de aquellas audiencias de 1919, que
se llevaron a cabo bajo la presión
de los Aliados para condenar a los
oficiales otomanos.
-
A pesar de estas medidas, la escasez
de comida y de otros medios en
tiempos de guerra, las condiciones
climatológicas severas y el brote de
enfermedades epidémicas como el
tifus, que afectaban a la población
en general, también incrementaron la
pérdida de vidas humanas.
-
No hay duda de que la gran pérdida
de vidas humanas durante este
período representó un capítulo
obscuro en la historia común de los
turcos y de los armenios. De hecho,
fue una época en la cual toda la
gente de Anatolia compartió el mismo
destino. Debería recalcarse que 3
millones de personas, la mayoría
civiles musulmanes, murieron en
Anatolia durante la Primera Guerra
Mundial. Aquellos que perecieron a
manos de las bandas armenias
alcanzaron el número de 524,000
entre los años de 1914 y 1922. Esta
es la verdadera realidad atrás de
las falsas reclamaciones que
distorsionan los hechos históricos
con lemas mal concebidos, tales como
el “primer genocidio del Siglo
XX”.
-
Después de la Primera Guerra
Mundial, las alegaciones armenias
fueron investigadas entre 1919 y
1922, como parte del proceso legal
en contra de los oficiales
otomanos. El Tratado de Paz de
Sevres de 1920, que fue impuesto al
Imperio Otomano derrotado, requirió
que el gobierno otomano entregara a
las Potencias Aliadas a aquellas
personas que fueron acusadas de
“masacres”.
-
Consecuentemente, 144 oficiales
otomanos de alto rango fueron
arrestados y deportados por la Gran
Bretaña para ser sometidos a juicio
en la isla de Malta. La información
que condujo a estos arrestos fue
principalmente proporcionada por
armenios locales y por el
Patriarcado Armenio en Istanbul.
Así que mientras los deportados
estaban detenidos en Malta, las
fuerzas de ocupación británicas
buscaron frenéticamente en todos
lados para encontrar evidencias con
el fin de incriminar a los
deportados.
-
Un erudito armenio, Haig Khazarian,
nombrado por los británicos, realizó
un examen exhaustivo de evidencia
documental en los archivos otomanos
y británicos. Sin embargo,
Khazarian no pudo encontrar ninguna
evidencia que demostrara que el
gobierno otomano y los oficiales
otomanos deportados a Malta
aprobaran o alentaran las matanzas
de armenios.
-
Por lo tanto, el Ministerio de
Asuntos Exteriores Británico pensó
que el gobierno americano, sin duda
alguna, estaría en posesión de una
gran cantidad de evidencia
documental compilada y entregada a
los archivos americanos en
Washington. Pero en la conclusión
de esta investigación tampoco se
encontró evidencia que pudiera
corroborar las reclamaciones
armenias. Después de dos años y
cuatro meses de detención en Malta,
todos los deportados fueron puestos
en libertad sin ser juzgados. Nunca
se pagó compensación alguna a los
detenidos.
-
Dentro del marco de los esfuerzos
para equiparar los acontecimientos
de 1915 con el Holocausto, varios
grupos armenios recientemente
reclaman que el Partido de Unión y
Progreso gobernante durante el
período de la Primera Guerra
Mundial, con una ideología social
darvinista, trató de aplicar una
política de turquificación represiva
y tendiente a aniquilar a los
armenios en el Imperio Otomano.
-
Numerosos historiadores expertos
sobre el Partido Unión y Progreso
revelaron que este argumento no
tenía absolutamente ningún
fundamento, ya que el Partido de
Unión y Progreso no tenía una
ideología monolítica. No es posible
comparar el Partido Nacional
Socialista Alemán con el Partido
Unión y Progreso. El Holocausto fue
un resultado horrendo de largos
siglos de ideología racista que
había calado en la sociedad
europea. Durante el Imperio
Otomano, tal ideología racista en
contra de los sujetos armenios del
Imperio nunca existió.
REALIDADES LEGALES:
-
Los trágicos acontecimientos que
ocurrieron durante la Primera Guerra
Mundial no constituyen un crimen de
“genocidio” como es descrito en la
Convención de las Naciones Unidas
para la Prevención y Castigo del
Crimen de Genocidio (Convención de
la ONU de 1948).
-
De conformidad con el Artículo 2 de
dicha Convención, el elemento
fundamental del crimen de
“genocidio” es el “intento” de
destruir un grupo en parte o en su
totalidad.
-
Como fue claramente declarado por la
Corte Internacional de Justicia en
su veredicto concerniente al proceso
entablado por Bosnia-Herzegovina en
contra de la ex-Yugoslavia, el
crimen de genocidio requiere de una
intención específica, y esto
significa que el perpetrador busca
alcanzar la destrucción, en su
totalidad o en parte, de grupos ya
sea nacionales, étnicos, raciales o
religiosos.
-
Sin embargo, las alegaciones
armenias de genocidio fracasan en
encontrar ni siquiera los estándares
mínimos de prueba requeridos por la
Convención de Genocidio de la ONU
Los círculos que reclaman genocidio,
a pesar de sus 90 largos años de
esfuerzos persistentes, no han
podido encontrar la menor prueba de
evidencia que sugiera la intención
de los otomanos de destruir a los
armenios. Lo que ellos llaman
“documentos” se comprobó que fueron
falsificados o fraguados.
-
Por el contrario, existen muchos
documentos otomanos que contienen
órdenes gubernamentales a oficiales
locales para proteger a los armenios
reubicados. Los armenios milicianos
tomaron las armas en contra de su
propio gobierno. Fueron sus metas
políticas y actividades armadas mal
encausadas y no su raza, etnia o
religión, las que hicieron que
fueran sometidos a la reubicación.
-
Además, de acuerdo a la ley
internacional, solamente un tribunal
competente puede determinar si se
cometió genocidio o no. De acuerdo
a la Convención de la ONU de 1948,
el tribunal relevante es sea el
tribunal del estado en cuyo
territorio se cometió el acto o un
tribunal penal internacional que
tenga jurisdicción con respecto a
aquellas Partes Contratantes que
hayan aceptado su jurisdicción. Sin
la existencia de tal decisión del
tribunal relevante, el reclamo de
genocidio no puede someterse o
defenderse sobre fundamentos
legales.
-
En este contexto, es también
importante notar que el supuesto
genocidio armenio nunca ha sido
afirmado en ninguna decisión de una
corte internacional. Hasta la
fecha, las alegaciones de los
círculos armenios no han podido
justificarse, y toda vez que no se
dispone de hechos claramente
establecidos sobre el asunto, tales
reclamaciones solamente podrían
verse como infundadas y engañosas.
-
Las decisiones tomadas por
instituciones no competentes,
incluyendo parlamentos, sobre la
existencia de un crimen de genocidio
en contra de los armenios puede
preparar el terreno para
controversias vanas. Enfoques como
esos también corren el riesgo de
diluir la definición específica del
crimen de genocidio y,
consecuentemente, la explotación del
concepto de genocidio. Las
legislaciones arbitrarias en algunos
países, que impiden el
cuestionamiento del supuesto
genocidio armenio, constituyen
también una violación a la libertad
de expresión y de búsqueda
científica. El genocidio es un
crimen no un eslogan.
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